Desde el 8 de septiembre se proyectará en salas de cine del país «Pseudo», película rodada en La Paz que finalmente ve la luz después de 10 años de producción y que ha sido autodefinida como un «thriller de corte político».
Está codirigida por el español Luis Reneo y el boliviano Gory Patiño, quien, al igual que con su primer largometraje «Muralla», enseña la marginalidad de La Paz en una trama que contempla conspiraciones frustradas, intrigas, tracciones y planes que toman un rumbo inadvertido.
El protagonista es Cristian Mercado, encarnando a un taxista que le roba la identidad a un pasajero. También participan Milton Cortez (en su regreso al cine nacional), Jorge Ortiz, Luigi Antezana, Pablo Fernández y Pedro Grossman, entre otros. Compartimos una entrevista con el cineasta paceño, donde define a «Pseudo» como «un thriller que trata temas oscuros a plena luz del día».
P: ¿Por qué escenarios pasó «Pseudo» antes de estrenarse en Bolivia?
R: Cuando «Pseudo» estaba en desarrollo ganó el premio a la Distribución en la sección Work in Progress del Festival de Cine de la Habana, hace seis años. Desde ese entonces, Habanero Films se convirtió en nuestro agente de ventas internacional y se interesó en mi trabajo. Incluso después, Habanero distribuyó mi ópera prima. «Muralla». Pocas personas saben que «Pseudo» es un proyecto previo a «Muralla» y «La entrega», tuvo una etapa de desarrollo mucho más larga. Además, «Pseudo» ganó el premio al Mejor Proyecto Iberoamericano en el Bolivia Lab del 2014 y también recibió el fondo Ibermedia para el desarrollo, luego ganó el fondo del Focuart para la Producción de Largometrajes y obtuvo el fondo del PIU para la postproducción.
«Pseudo» se estrenó en el Festival de Cine de Gramado en Brasil, también estuvo en San Francisco y en Monterrey. Hace un año, la plataforma HBO MAX compró la película y actualmente está disponible en territorio norteamericano.
P: ¿Cuánto tiempo tardó la realización de la película, desde que fue ideada hasta su distribución?
R: Hace 10 años escribí el guion de «Pseudo» junto a Luis Reneo, cineasta español con el que estudié cine en California. La historia fue mutando según el tiempo, pero el germen de la premisa parte del deseo que tiene cada persona de convertirse en un agente de cambio para un pueblo, de imprimir su nombre en los libros de historia aunque sea manchando sus manos con sangre.
Con Luis hemos colaborado en más de siete guiones para largometrajes. Él vino a Bolivia a codirigir la película conmigo. Tenemos otro guion que transcurre en Madrid y que está en desarrollo. Juntos dirigimos «Pseudo» hace cuatro años, la película estaba lista un año y medio después, pero por los conflictos sociales y la pandemia se retrasó su estreno.
P: ¿En que locaciones fue rodada?
R: Rodamos en un período de tres semanas en La Paz. Filmamos en Alto Obrajes, Bajo Auquisamaña, Miraflores, Chasquipampa, Sopocachi y zonas periféricas de la ciudad. Por todo lado.

P: En tu anterior producción, «Muralla», destacaba el gran nivel de producción y los álgidos movimientos de cámara que transmitían tensión y acción ¿Podremos ver más de eso en «Pseudo» o cómo se manejó técnicamente?
R: «Pseudo» es diferente. Si bien es también un thriller, más que un policial, es un thriller político. Es una producción más pequeña que «Muralla», tiene menos locaciones, pero posee varios personajes centrales. El guion plantea un giro dramático cada 15 minutos, el montaje es vertiginoso y si hay algo que destaco es el elenco. Pude trabajar con grandes actores profesionales de nuestro medio que me permitieron filmar la película rápidamente. El presupuesto no me permitía alargar el rodaje. Tuvimos que volcar varias escenas nocturnas del guion a secuencias de día. «Pseudo» es un thriller que trata temas oscuros a plena luz del día.
P: ¿Cuál es la historia principal que se cuenta y cómo se originó?
R: Cuenta la historia de un taxista que roba la identidad de un pasajero en un atraco. El pasajero resulta ser un mercenario contratado para perpetrar un crimen. Poco a poco, el taxista se siente más cómodo bajo su nuevo pseudo y colabora con una célula extremista. La idea parte de la premisa que los políticos de izquierda o derecha de cualquier parte del mundo se olvidan del color de sus partidos en el momento que ven dinero sobre la mesa. El color del dinero mancha toda ideología.
P: ¿Cómo ha sido el recibimiento en los países y que significa estrenarla finalmente en Bolivia?
R: Recientemente estuve en Monterrey, México, y la película tuvo un recibimiento muy positivo. Nuestras sociedades tienen problemáticas muy similares y el público se conectó. El cine negro te permite contar una historia intrigante, tocando temas que incomodan. Pese a que «Pseudo» es una historia boliviana, podría ocurrir en cualquier ciudad latinoamericana.
Fuente: Opinión

