Reacondicionan buses y camiones para llevar productos de contrabando a Perú

Algunos choferes del transporte interprovincial que hacen su servicio a Desaguadero modificaron sus vehículos para cargar gasolina, gas licuado, pero también para internar ilegalmente celulares, laptops y alimentos.

Algunos buses del transporte interprovincial que prestan su servicio hacia y desde Desaguadero dejaron de trasladar pasajeros. Sus conductores o dueños habilitaron en los vehículos cajas debajo de los asientos, en los que acomodan celulares y laptops, mientras litros y litros de gasolina van arriba en el capote en improvisados turriles, denunció el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Daniel Vargas.

Cada martes y viernes, cuando se realiza la feria de Desaguadero, a 107 kilómetros de La Paz, decenas de flotas salen rumbo a Perú, pero un grupo de estos motorizados aprovechan la noche para, además, transportar contrabando. “Los días de feria pasan aproximadamente 80 flotas, pero desde las siete hasta las 10 de la noche las flotas aprovechan la oscuridad para sacar o meter contrabando”, confirmó el viceministro Vargas.

Los choferes de estos motorizados adulteran facturas y certificados del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) y camuflan cargamento ilegal, además de alimentos, en compartimentos modificados.

“Los propietarios de estas flotas han construido una especie de cajones con turriles para contrabandear combustible boliviano y gas licuado, otros modificaron los asientos para llevar debajo de ellos celulares y laptops, hay también aquellos que habilitaron cajas en el chasis para llevar otras cargas y así burlar los controles de la Policía, la Aduana y las Fuerzas Armadas”, explica Vargas. Este modus operandi era típico en Puerto Aguirre, frontera con Brasil, donde los vehículos modificaban sus chasis para llevar gasolina de contrabando, pero ahora el ilícito fue mejorado en Desaguadero.

Junto a Desaguadero, los otros sectores más vulnerables al contrabando son Puerto Acosta, Copacabana, Tiquina y la población fronteriza de Charaña. “En estos sectores existe un gran flujo de transporte de pasajeros, pero en muchos casos, algunos transportistas ya no están trasladando personas, sino mercancía de contrabando en gran cantidad”, insiste Vargas.

El viceministro se reunió esta semana con los dirigentes del transporte interprovincial, quienes se comprometieron a controlar a sus socios. Vargas lamentó que la Gobernación de La Paz “haya deslindado responsabilidades”, cuando según la norma debe regular a este transporte.

“Trabajaremos con el Viceministerio de Transportes y la ATT (Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transporte) para aplicar sanciones drásticas”, alertó.

En Yacuiba. a 1.195 kilómetros de Desaguadero, otros transportistas también introducen contrabando. “El 2022 intervenimos 1.500 flotas en la vía Yacuiba-Santa Cruz y 20 empresas de transporte reincidieron con contrabando, y en lugar de llevar pasajeros, trasladan bebidas alcohólicas”, contó Vargas.

Hay 27 pasos ilegales

Luego de la destrucción de la plataforma La Carroñera, en Desaguadero, un punto rojo del contrabando, el viceministro Vargas informó que existen al menos 27 pasos ilegales en toda la frontera con Perú.

“Los 27 pasos ilegales van desde el río Suches, Puerto Acosta, Copacabana, Desaguadero y Tiquina”, confirmó el viceministro Vargas. Este lunes, el viceministro confirmó que se reunirá con autoridades peruanas para coordinar tareas conjuntas ante el contrabando.

El lunes 19 de junio, unos 200 efectivos de la Armada inhabilitaron el muelle clandestino, denominado “La Carroñera”, emplazado sobre el río Desaguadero, desde donde los contrabandistas bajaban el cargamento de los camiones para que pequeñas barcazas las trasladen a Perú.

“En muchos casos, algunos transportistas ya no trasladan personas, sino mercancía de contrabando”.

Daniel Vargas, viceministro.

Fuente: Página Siete

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