Cochabamba, Bolivia, 24 de julio de 2025. Las autoridades penitenciarias han revelado nuevas modalidades utilizadas por los privados de libertad para ingresar celulares de manera clandestina al penal de San Antonio, en Cochabamba. Entre los métodos detectados, destaca el uso de los denominados “macacos”, estructuras improvisadas en las que se camuflan los dispositivos.
Según reportes del régimen penitenciario, más de 300 celulares han sido secuestrados en lo que va del año en diferentes centros carcelarios del departamento, reflejando la magnitud del problema. Estos dispositivos son utilizados, en muchos casos, para cometer extorsiones, coordinar delitos y mantener comunicación ilegal con el exterior.
La inspección realizada recientemente en el penal de San Antonio permitió identificar cómo los internos esconden los teléfonos dentro de objetos comunes, falsos compartimientos y en zonas de difícil acceso. Los llamados “macacos” son adaptaciones artesanales que permiten disimular los celulares, dificultando su detección por parte del personal de seguridad.
Las autoridades aseguraron que continuarán reforzando los controles y realizando requisas sorpresa, al mismo tiempo que se evalúa el uso de tecnología de bloqueo de señal en recintos penitenciarios.
Asimismo, se recordó que el ingreso de celulares a las cárceles constituye una falta grave, tanto para los internos como para cualquier funcionario que colabore en este ilícito. La Dirección Departamental de Régimen Penitenciario pidió a la población denunciar cualquier irregularidad y reafirmó su compromiso con el control y la transparencia en el sistema carcelario.

