RODRIGO PAZ: «NESESITAMOS UN NUEVO DECRETO PARA CRECER»

Imagínate que tus ministros hayan quedado en buenos términos con los dirigentes de la COB, que incluso los hayan aplaudido por haberse tomado la molestia de subir a la mesa de diálogo en El Alto, y que luego, horas después, el presidente salga a llamar a los movilizados: «mafias». Eso fue exactamente lo que ocurrió ayer con Rodrigo Paz.
En lugar de generar un mínimo de confianza para confirmar que el decreto se abroga, eligió la amenaza y el insulto. Les dijo a los movilizados que vendría otro decreto. Levantó la voz porque ya se expuso la fragilidad de su gobierno. Por eso necesita alzar la voz, como buen capataz que se cree.
Con esa reacción no fortalece al gobierno, lo debilita más. Pone en duda un acuerdo. Pone en alerta a los sectores que siguen movilizados porque no confían en él. Y hay algo que Paz parece no entender: que hay sectores radicales, que en otra oportunidad no van a querer solo la abrogración de un decreto, sino su renuncia.
La COB, paradójicamente, fue lo más sensato de este episodio y tuvo que pagar con el descontento de un sector que no quería firmar el acuerdo. Lo que pidió fue simple: eliminar el decreto, separar el tema de la subvención. El gobierno pasó de «ni un paso atrás» a «ok, lo vamos a eliminar». Eso tiene un nombre: derrota política.
Un gobierno en esa posición no está en condiciones de amenazar a nadie. Está obligado a calmar a las organizaciones sociales y a cumplir lo que firmó. Porque la próxima vez ya no habrá mesa, ni firma, ni COB que contenga un conflicto masivo.
Lo más grave no es que Paz se enoje de una forma tan torpe. Es que no entiende el momento en el que está parado. De seguro se le olvidó que quienes lo llevaron al poder no fueron los que hoy lo defienden, muchos de ellos samuelistas y tutistas. Quienes lo hicieron presidente fueron justamente los sectores que se movilizaron contra él. Y esos sectores no son masistas, por el amor de Dios. Con el MAS o sin el MAS las organizaciones sociales van a seguir existiendo y jugando un rol importante en la historia boliviana, lo han hecho antes, ¿qué les impide hacerlo ahora?
Cuando un presidente pierde una pulseada con la calle, lo único que le queda es bajar el tono y respetar los acuerdos. Amenazar con otro decreto, sólo le da la razón a los más radicales que le decían a la COB: no van a cumplir su acuerdo, hay que seguir bloqueando. Algo que me pareció desproporcional, porque sólo apuntaba a un estado de sitio o a un desgaste de los bloqueos y de la gente.
En fin, Rodrigo Paz ya está anticipando otro nuevo conflicto y si sucede este año, ya no será la COB la que negocie, serán los sectores campesinos y las organizaciones sociales de todo el país y con ellos no hay firma que los haga retroceder.