Cerca de 3.600 personas murieron por un devastador terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el lunes el sureste de Turquía y el norte de Siria, y cuyos temblores se sintieron incluso hasta en la lejana Groenlandia.
En Turquía, donde se registró el epicentro, al menos 2.316 personas perdieron la vida y 13.293 resultaron heridas, según los datos difundidos a las 23:30 hora local por Afad, la agencia estatal turca de gestión de catástrofes.
Junto a las víctimas mortales en Siria, el número total de muertos asciende ahora a 3.613, en uno de los terremotos más fuertes que han sacudido la región en casi un siglo.
El temblor se sintió a las 4:17 locales y se produjo a una profundidad de 17,9 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El epicentro se situó en el distrito de Pazarcik, en la provincia de Kahramanmaras, en el sureste de Turquía, a unos 60 km de la frontera siria.
Un nuevo movimiento telúrico de magnitud 7,5 golpeó la zona a las 13:24 , a cuatro kilómetros al sureste de la localidad de Ekinozu, según el USGS. También se produjeron una cincuentena de réplicas, según Ankara.
Debido a la hora en que ocurrió el sismo, de madrugada, la mayoría de la gente estaba durmiendo.
«Mi hermana y sus tres hijos están bajo los escombros. También su marido, su suegro y su suegra. Siete miembros de nuestra familia están bajo los escombros», explicó a AFP Muhittin Orakci, mientras presenciaba las operaciones de rescate delante de un edificio en ruinas en Diyarbakir.
Fuente: Los Tiempos

