Debido a las dificultades que se tiene para implementar el VAR en algunos estadios de Bolivia, es virtualmente un hecho que el torneo de fútbol Clausura sea postergado y comience el 1 de julio y no el viernes 24 venidero, tal como estaba previsto.
Si bien la decisión oficial aún no está tomada, de acuerdo con las versiones de gran parte de los presidentes de los 16 clubes —quienes se reunirán este jueves mediante una videoconferencia—coincidieron en que postergar el comienzo del certamen es lo más adecuado.
De esa forma los estadios donde se jugarán los partidos, tendrán una semana más para alistar ambientes y condiciones donde se instalará el VAR.
“Vamos a hablar de retrasar el torneo al menos una semana”, sostuvo Sebastián Peña, presidente de Blooming.
Ese mismo criterio es manejado por la directiva de Guabirá, al mando de Rafael Paz, que pese a tener la buena voluntad de ayudar hasta económicamente en hacer implementaciones en el estadio Gilberto Parada, de Montero, todo apunta a que no alcanzaría el tiempo.
Ocurre por ejemplo que los estadios deben contar con cuatro torres para instalar las cámaras filmadoras del VAR, pero muchos de los escenarios, como el de Montero, no tienen las mismas.
De acuerdo con las indagaciones, muchos Servicios Departamental de Deportes no tienen presupuestado tal inversión, como es el caso del estadio Parada, por eso surgió la predisposición de Guabirá de apoyar con recursos, pero pese a ello, la construcción demandará un tiempo y no será concluido hasta este fin de semana.
Esa misma figura se repite en muchos estadios del país, donde aún resta implementar las condiciones básicas.
Fuente: La Razón

