Unidad Nacional (UN) descartó la existencia de una «lista negra» de candidatos vetados para las elecciones generales de agosto, luego de que legisladores y líderes políticos denunciaran una supuesta imposición de Luis Fernando Camacho en la conformación de las listas.
Elizabeth Reyes, presidenta de UN, afirmó en conferencia de prensa que «no se trata de listas negras o de vetos, se trata de listas cortas que no alcanzan para los espacios, por muy capaces que puedan ser los que aspiran a los mismos». Reyes también negó que Samuel Doria Medina, líder de UN, tome decisiones basadas en amenazas o presiones.
Sin embargo, las legisladoras Luisa Nayar y Paola Aguirre, así como el rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), Vicente Cuéllar, denunciaron públicamente la existencia de la supuesta lista y la injerencia de Camacho.
Luisa Nayar, diputada de Comunidad Ciudadana, advirtió que «si el MAS vuelve a gobernar, los responsables serán Samuel Doria Medina y Luis Fernando Camacho», acusando a Camacho de creerse «dueño de Santa Cruz». Nayar considera que el veto es una represalia por su labor legislativa.
Vicente Cuéllar, líder de la agrupación Cambio 25, confirmó que Samuel Doria Medina le informó que fue vetado por Camacho. «Lamentablemente cuando ingresamos al bloque de unidad no nos hicieron conocer que había una persona que tenía poderes plenipotenciarios para definir quiénes podían ejercer su derecho político», declaró Cuéllar.
Por su parte, la asambleísta Paola Aguirre exigió conocer las razones de su inclusión en la «lista negra», afirmando que «la decisión de no ser candados nunca nos fue comunicada, por lo tanto no es una decisión partidaria, sino un pretexto de Efraín Suárez para justificar lo injustificable, mi presencia en esa lista negra».


