Oriente Medio, 13 de junio de 2025 – La tensión latente entre Israel e Irán ha escalado a una «guerra real» tras ataques mutuos que han dejado víctimas y heridos en ambos bandos.
En la noche del 12 de junio, Israel lanzó un «feroz ataque» contra Irán, destruyendo parte de sus desarrollos nucleares y asesinando a una veintena de importantes funcionarios, incluyendo jefes militares y científicos del programa nuclear. El gobierno de Benjamin Netanyahu denominó su embestida militar como «León en Ascenso». Según fuentes iraníes, al menos 78 personas murieron y más de 320 resultaron heridas en los ataques israelíes. El objetivo central de Israel, según Netanyahu, fue la principal instalación de enriquecimiento de uranio de Irán en Natanz y su programa de misiles balísticos.
En respuesta, Irán primero envió un centenar de drones que fueron derribados por las fuerzas de defensa israelíes. Al día siguiente, en la noche del viernes 13 de junio, lanzó un «mega ataque de misiles balísticos» sobre Tel Aviv y Jerusalén, que en su mayor parte fueron bloqueados por la «Cúpula de Hierro» israelí. La operación iraní fue denominada «Castigo Severo». Los primeros informes indican que hubo unos 60 heridos en Israel, dos de ellos en estado grave, y una mujer fallecida.
El ataque israelí se justificó como «preventivo» debido al avance de Irán en el enriquecimiento de uranio y la posibilidad de construir un arma atómica, lo que Israel considera un «peligro mayúsculo» dada la postura iraní sobre la desaparición del Estado de Israel. Se sabe que Israel posee armas nucleares, aunque no se conoce la cantidad exacta debido a que no participa del «Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP)».
Entre los fallecidos en el ataque israelí se encuentran altos mandos de la defensa iraní, como Mohamad Hosein Baqeri, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, y Hossein Salamí, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, además de generales y seis científicos nucleares.
Aunque inicialmente Estados Unidos se desvinculó del ataque israelí, el presidente Donald Trump afirmó haber sido informado previamente del bombardeo, el cual calificó de «excelente», e instó a Irán a abandonar su plan nuclear. Se sospecha que gran parte de las bombas utilizadas en el ataque israelí fueron de fabricación estadounidense, y los sistemas de defensa aérea terrestres de EE.UU. desplegados en la región están ayudando a derribar misiles iraníes.
La escalada de este conflicto, que involucra a dos «enemigos acérrimos» y potencias militares con el «fantasma atómico» presente, ha frustrado las conversaciones nucleares entre Irán y EE.UU. y abre la puerta a una «guerra más peligrosa». La situación ha generado una «alerta mundial».
Fuente: Artículo de Gabriel Michi para www.mundonews.com.ar

