Productores de quinua en el altiplano sur de Bolivia advierten sobre impacto económico y ambiental por la explotación de litio

Potosí, 23 de junio de 2025.– Productores de quinua del altiplano Sur de Bolivia expresan su profunda preocupación por el impacto que podría tener la explotación de litio en el Salar de Uyuni, advirtiendo sobre el riesgo de agotamiento de las fuentes hídricas y la posible contaminación por insumos químicos. A medida que avanzan los proyectos de Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) en sociedad con empresas de Rusia y China, los quinueros temen que el uso intensivo de agua comprometa la producción agrícola en la región.

Benjamín Huarachi, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de la Quinua del Altiplano Sur, manifestó su inquietud tras una reunión comunitaria. «Hemos hecho un análisis y seguramente este proyecto del litio va a necesitar gran cantidad de agua para poder sacar la parte final del litio. Eso es lo que nos preocupa», afirmó Huarachi.

Según Huarachi, ya se han iniciado excavaciones de pozos en zonas cercanas al salar para la extracción de agua subterránea, lo que, según él, «puede causar que nuestras vertientes se sequen y la humedad del suelo se reduzca considerablemente», afectando directamente la germinación de la quinua. El dirigente recordó experiencias pasadas donde perforaciones profundas para otros emprendimientos industriales provocaron la disminución o desaparición de fuentes tradicionales de agua, incluyendo pozos artesanales de 10 a 15 metros de profundidad que se secaron.

Huarachi comparó la situación con la mina San Cristóbal, en la provincia Nor Lípez de Potosí, donde el uso intensivo de agua ha reducido la humedad y las cosechas.

Además de la preocupación por el agua, los productores temen la contaminación por los insumos químicos que se utilizarán en el proceso de extracción de litio, ya que no han recibido información técnica clara al respecto. «Como estamos en la orilla del salar, estamos preocupados de que haya contaminación que afecte la producción de quinua», indicó Huarachi.

La quinua real, cultivada en los alrededores de los salares de Uyuni y Coipasa, es reconocida internacionalmente por su calidad y es una fuente de ingresos y parte de la identidad cultural para miles de familias campesinas. Huarachi estima que al menos el 40% de los productores de quinua (aproximadamente 70.000 familias en 10 municipios) estarían en riesgo directo por la extracción de agua subterránea.

A pesar de los anuncios de nuevas tecnologías como la Extracción Directa de Litio (EDL), que supuestamente demandan menos recursos hídricos, los productores no han recibido información oficial que les brinde certezas. «No sabemos cuánto de agua usarán ni de dónde la sacarán. Pero no hay vertientes con mucho caudal, así que seguramente extraerán del subsuelo, y eso sí nos afecta», insistió Huarachi.

Los quinueros también denuncian la falta de comunicación con las autoridades. El dirigente anunció que esta semana posiblemente visitarán el Ministerio de Desarrollo Rural para obtener información sobre el avance y el impacto ambiental del proyecto.

A pesar del potencial económico del litio para Bolivia, los productores del altiplano enfatizan que el desarrollo no debe ir en detrimento de sus medios de vida. «No estamos en contra del progreso», subrayó Huarachi, «pero exigimos que se nos escuche y se respete nuestro derecho al agua, a la producción y a vivir dignamente en nuestras tierras».