Estados Unidos, 1 de julio de 2025. La Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajará esta semana a Florida para participar en la apertura oficial de “Alligator Alcatraz”, un nuevo centro de detención de inmigración ubicado en el corazón de los Everglades.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, informó que el mandatario estará acompañado por el gobernador Ron DeSantis, la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, el representante y precandidato a gobernador Byron Donalds y otras autoridades locales. El acto se realizará en el aeropuerto Dade-Collier, una antigua base de entrenamiento militar reconvertida en instalación carcelaria.
La instalación, que podrá alojar hasta 5.000 personas, estará destinada al procesamiento y reclusión de inmigrantes en situación irregular que cuenten con antecedentes criminales. Según Leavitt, el sitio fue elegido por su aislamiento extremo, al estar rodeado de pantanos, caimanes, serpientes y un terreno calificado como “implacable”.
“El único acceso es por aire, y la única salida será un vuelo sin regreso”, declaró la portavoz desde la sala de prensa de la Casa Blanca. Añadió que los caimanes que habitan la zona actuarán como elemento disuasivo natural contra cualquier intento de fuga.
Leavitt defendió la medida como una solución eficiente y de bajo costo para lo que describió como la “mayor campaña de deportaciones masivas en la historia de Estados Unidos”. Afirmó que la instalación responderá al mandato de Trump de endurecer la política migratoria, especialmente hacia los migrantes con historial delictivo.
En paralelo, la visita presidencial también toma un matiz político. Trump ha expresado públicamente su respaldo a Byron Donalds, mientras que medios estadounidenses, como CNN, reportan tensiones internas en el entorno del gobernador DeSantis, debido a las aspiraciones políticas de su esposa, Casey DeSantis, quien busca posicionarse como su sucesora.

