Después de más de dos décadas, sin firmar un convenio de esta magnitud, Bolivia y Estados Unidos reactivaron su cooperación en salud con un acuerdo que apunta menos al monto económico y más a un problema estructural: la capacidad del sistema sanitario para responder a enfermedades que no esperan.
El memorándum de entendimiento suscrito entre el Ministerio de Salud y la Embajada de Estados Unidos en Bolivia establece una hoja de ruta de tres años para fortalecer la prevención, el control y la respuesta frente a enfermedades infecciosas, emergentes y reemergentes.
Aunque contempla una contribución no reembolsable de 10 millones de dólares, el énfasis oficial está puesto en el impacto operativo del acuerdo.
La ministra de Salud, Marcela Flores Zambrana, calificó el convenio como un “hito” que trasciende lo financiero. “Este logro tan importante y trascendental, después de 20 años de firmar un convenio […] refleja la hermandad entre los pueblos que quieren a sus naciones, pero que sobre todo se comprometen en trabajar por sus poblaciones”, afirmó.
El acuerdo busca garantizar el acceso oportuno a medicamentos para pacientes con VIH, una brecha persistente en el sistema de salud en Bolivia.
Según explicó la autoridad, el documento “no es solamente la firma del convenio”, sino un conjunto de acciones destinadas a asegurar tratamientos continuos, mejorar la detección y robustecer la vigilancia epidemiológica.
En términos técnicos, el acuerdo busca fortalecer la capacidad de respuesta ante brotes, optimizar los sistemas de monitoreo sanitario y mejorar la preparación institucional frente a amenazas sanitarias.
También incluye la capacitación del personal médico, un componente clave para avanzar hacia la autosostenibilidad del sistema.
Desde la representación estadounidense, la jefa de la misión estadounidense en Bolivia, Debra Hevia subrayó el valor político del acuerdo en el contexto bilateral.
“Es el primer gran acuerdo entre nuestras dos naciones en décadas, y es profundamente significativo que esta renovada asociación involucre a la salud, el bien más preciado de nuestros pueblos”, señaló.
Hevia precisó que la cooperación se ejecutará en los próximos tres años con acciones conjuntas orientadas al tratamiento del VIH, la vigilancia epidemiológica y la respuesta ante brotes, áreas donde la articulación internacional puede marcar la diferencia.
El acto de firma, realizado en el Ministerio de Salud, reunió a autoridades nacionales y representantes diplomáticos, en una señal de reactivación de la agenda bilateral.


