El Movimiento Al Socialismo (MAS) se encuentra en un punto de inflexión. El bloque arcista, liderado por Luis Arce y David Choquehuanca, ha iniciado un proceso de reestructuración que redefine el partido y marca una clara ruptura con la influencia de Evo Morales. El congreso orgánico del MAS, celebrado en el Campo Ferial Chuquiago Marka de La Paz, ha sido el escenario de esta transformación, donde debatieron y aprobaron modificaciones clave del estatuto del partido. El congreso duró hasta la madrugada de este domingo, no más de 24 horas.
Cambios en el Estatuto
El MAS ha puesto en marcha una revisión exhaustiva de su estatuto orgánico, con el objetivo de adaptarlo a una nueva realidad política. Se estima que se modificarán entre 30 y 35 artículos de los 103 que componen el documento. Entre los cambios más significativos destacan:
- Eliminación del «Liderazgo Nato» de Evo Morales: El artículo que reconocía el liderazgo de Morales será eliminado, en un claro intento de desvincular al partido de su figura. En su lugar, se reconocerá a las organizaciones sociales fundadoras del MAS.
- Reducción de Años de Militancia: El partido reduce los años de militancia requeridos para postularse a cargos dentro del partido y para candidaturas a cargos públicos, abriendo la puerta a nuevas generaciones de militantes y a la candidatura de Luis Arce.
- Modificación del Sistema de Aportes Económicos: El MAS modifica el sistema de aportes económicos, haciéndolos voluntarios para la militancia de base y obligatorios para autoridades electas y altos funcionarios.
Preparación para las Elecciones
El congreso del MAS no solo se centra en la reestructuración interna, sino que también prepara el terreno para las próximas elecciones. El 11 de abril, el partido proclamará su binomio presidencial en la ciudad de El Alto, en un evento que busca mostrar la «fuerza social y estructura nacional» del MAS.
División en el MAS
Mientras el bloque arcista consolida su poder en La Paz, Evo Morales organiza su propio evento de «refundación» en Villa Tunari.
Conclusión: El congreso del MAS marca un antes y un después en la historia del partido. El bloque arcista ha tomado el control y está reconfigurando el partido a su imagen, dejando atrás la era de Evo Morales. El futuro del MAS es incierto, pero una cosa es segura: la política boliviana ha entrado en una nueva fase.


