La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO) planteó una polémica agenda laboral para 2025, priorizando la contención del déficit fiscal y la reactivación del empleo formal. En un documento institucional, el ente empresarial advierte que los incrementos salariales unilaterales «agravan la informalidad» (que alcanza al 80% de los trabajadores) y propone:
- Congelamiento selectivo:
- Pausa en ajustes para el sector público, excepto salud y educación.
- Salario mínimo nacional congelado por su «impacto negativo en la formalidad».
- Flexibilidad privada:
- Negociaciones salariales por sector basadas en datos económicos.
- Incentivos fiscales para empresas que contraten jóvenes y mujeres.
- Diálogo urgente:
- Mesa tripartita (Estado-empleadores-trabajadores) para diseñar una política laboral «del siglo XXI».
CAINCO justifica su postura señalando el agotamiento de reservas internacionales y el estancamiento productivo. «No podemos aplicar recetas del pasado», sostiene el documento, que critica la falta de sostenibilidad en los decretos salariales anuales.


