Alligator Alcatraz: A una semana de su funcionamiento, salen a la luz denuncias por condiciones inhumanas

Estados Unidos, 10 de julio de 2025. Carpas de lona bajo el sol de los Everglades. Celdas de alambre, plagas de mosquitos, baños portátiles, generadores que fallan, alimentos escasos, calor sofocante y humedad insoportable. Así son las condiciones en el nuevo centro de detención de inmigrantes que el gobierno de Florida instaló en un antiguo aeropuerto, en medio de una reserva ecológica al oeste de Miami.

El lugar fue bautizado por los propios como Alligator Alcatraz. Su apertura oficial fue el 2 de julio, tras una visita de espaldarazo del presidente Donald Trump. En menos de dos semanas, el Estado montó el centro sin consulta previa a autoridades locales, lo que generó críticas por la falta de supervisión legal y transparencia.

Uno de los primeros detenidos, un hombre mexicano de 38 años arrestado por conducir sin licencia, relató a su esposa que no puede bañarse, no tiene cepillo de dientes, y solo recibe sándwiches con “un pedazo de jamón”. Dijo que si se enferma lo trasladan esposado de manos y pies, y advirtió: “Si me pasa algo, ya tienes mi información. Los demandas, porque esto aquí no sirve para nada”.

La mujer, madre de sus cuatro hijos, aseguró que él lleva 20 años viviendo en EE.UU. y que ya fue arrestado en 2014 por manejar bajo los efectos del alcohol. “Todos tienen derecho a rectificar”, dijo. “No venimos a hacer daño, venimos a trabajar. Ahora un animal tiene más derechos que una persona”.

Las denuncias se suman a las restricciones de acceso. Autoridades del condado de Miami-Dade y legisladores estatales no han podido ingresar. Solo este miércoles, tras la presión mediática, el Gobierno de Florida anunció que permitirá una visita para congresistas y legisladores este sábado.

La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine-Cava, expresó su “profunda preocupación” por lo que ocurre en el centro. En una carta al fiscal general de Florida, advirtió que al menos cinco personas han muerto este año bajo custodia migratoria en el Estado, lo que representa un aumento preocupante.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional rechazaron los informes de abusos. En redes sociales, acusaron a la prensa de “promover narrativas falsas” sobre inmigrantes condenados por delitos graves. Sin embargo, familiares de tres detenidos ofrecieron testimonios a medios como Miami Herald que desmienten esa versión.

El ICE aclaró que el centro está bajo control estatal, no federal. Florida utiliza personal de la Guardia Nacional entrenado para realizar detenciones migratorias bajo un programa de colaboración con el gobierno central.

RT, El País y Abya Yala