El Banco Central de Bolivia (BCB) activó discretamente el 3 de abril su facultad para «disponer y pignorar» las reservas internacionales, incluidas las 18 toneladas de oro del país, mediante la Resolución de Directorio N°028/2025. La medida —aprobada bajo el amparo de la Ley 1670 y la Ley 1503— permite al ente emisor usar estos activos como garantía para operaciones cambiarias, en medio de una severa crisis de divisas que el gobierno intenta maquillar con abastecimiento artificial de combustibles.
El comunicado del BCB, opacado por la agenda electoral, revela que la institución ahora puede:
- Invertir, depositar en custodia o pignorar reservas internacionales
- Comprar instrumentos de cobertura cambiaria
- Reportar cada cuatro meses a la Asamblea Legislativa sobre operaciones con oro
Mientras el país debatía encuestas y escándalos políticos, ninguna autoridad —incluido el senador Andrónico Rodríguez, promotor de la Ley 1503 para proteger reservas— cuestionó esta decisión que hipoteca los activos estratégicos del estado. Analistas económicos advierten que el uso de las reservas auríferas como colateral explica el inusual flujo de dólares para importar combustibles, una medida insostenible que podría agravar la crisis cambiaria.


