20/03/2025
Por primera vez, el Tribunal Agroambiental de Bolivia ha admitido una Acción Ambiental Directa de Medida Cautelar Preventiva, un hecho sin precedentes que busca garantizar la conservación de esta especie emblemática y su ecosistema.
El jaguar (Panthera onca), el mayor felino de América, enfrenta una creciente amenaza en Bolivia debido a la destrucción de su hábitat y el auge del tráfico ilegal. Sin embargo, una reciente decisión judicial podría cambiar el rumbo de su protección. Por primera vez, el Tribunal Agroambiental ha admitido una Acción Ambiental Directa de Medida Cautelar Preventiva, un hecho sin precedentes que busca garantizar la conservación de esta especie emblemática y su ecosistema.
Esta resolución marca un hito en la defensa de la biodiversidad boliviana, al establecer un mecanismo judicial para frenar el deterioro ambiental que pone en riesgo la supervivencia del jaguar. Como parte del proceso, el Tribunal ha convocado una audiencia pública para el 23 de abril de 2025, en la ciudad de Sucre, donde distintos actores presentarán sus argumentos a favor de la preservación de esta especie.
El fallo se fundamenta en las atribuciones conferidas por la Constitución Política del Estado, así como en el bloque de constitucionalidad, la Ley Marco de la Madre Tierra y el Acuerdo de Escazú, en el marco del control de convencionalidad y aplicación directa del artículo 109.I de la CPE. Esta acción judicial no solo marca un hito en la jurisprudencia ambiental boliviana, sino que también abre la puerta a futuras iniciativas para la defensa de ecosistemas amenazados.
Bolivia alberga una de las mayores riquezas biológicas del planeta, con doce ecorregiones y 123 áreas protegidas distribuidas en los niveles nacional, departamental y municipal. No obstante, estas zonas enfrentan crecientes amenazas derivadas de actividades extractivas, contaminación ambiental, deforestación, incendios y expansión agrícola, factores que han generado una alarmante pérdida de biodiversidad.
El jaguar es el mayor felino de América y una especie clave para el equilibrio ecológico. En Bolivia, su distribución se extiende desde la Amazonía hasta el Gran Chaco, con importantes poblaciones en parques nacionales como Madidi, Noel Kempff Mercado y Kaa-Iya del Gran Chaco. Sin embargo, su supervivencia está cada vez más comprometida debido a la destrucción de su hábitat y el auge del tráfico ilegal de sus colmillos y pieles, impulsado por la demanda en mercados internacionales.
FUENTE : ERBOL


