Cámara Agropecuaria de Bolivia se declara en emergencia por bloqueos y alerta pérdidas económicas

Cochabamba, Bolivia, 13 de junio de 2025. La Cámara Nacional Agropecuaria de Bolivia (Confeagro) se declaró este viernes en estado de emergencia debido a los constantes bloqueos de caminos que afectan severamente al sector productivo, en especial el que se mantiene desde hace más de 12 días en la carretera hacia el Oriente del país.

En una reunión de emergencia realizada en la ciudad de Cochabamba, los máximos representantes del sector agropecuario expresaron su profunda preocupación por las pérdidas económicas generadas por la interrupción del flujo de productos. Klaus Frerking Adad, presidente de Confeagro y de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), lamentó la falta de acciones concretas por parte del Gobierno nacional para restablecer el orden.

“El agro no puede parar. Estos bloqueos están asfixiando al sector productivo, paralizando el transporte de insumos, alimentos y ganado, y elevando los precios de productos básicos como la carne de pollo y otros alimentos esenciales para la canasta familiar”, afirmó Frerking.

El dirigente señaló que los productores se encuentran en una situación crítica, con dificultades para abastecer tanto al mercado interno como a los centros de distribución. Además, advirtió que la persistencia de los bloqueos podría poner en riesgo la próxima campaña agrícola, afectando directamente la seguridad alimentaria del país.

Confeagro también expresó su respaldo a otros sectores económicos que atraviesan una situación similar y exhortó al Ejecutivo a asumir su responsabilidad constitucional de garantizar la libre transitabilidad de los bolivianos. “No estamos en contra del derecho a la protesta, pero se deben establecer límites cuando lo que está en juego es el bienestar de toda la población”, añadió Frerking.

El sector agropecuario anunció que continuará evaluando medidas de presión si no se logra una solución inmediata al conflicto. Entretanto, las pérdidas económicas ya superan cifras millonarias y comienzan a sentirse con fuerza en los bolsillos de los consumidores, quienes enfrentan un alza sostenida en los precios de productos de primera necesidad.