Argentina, Bolivia, 3 de julio de 2025. La expresidenta y exvicepresidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner acusó al Gobierno de Javier Milei de aplicar “terrorismo de Estado de baja intensidad” y denunció una “deriva autoritaria” en el país. Desde su detención domiciliaria, afirmó que el Poder Judicial actúa como un brazo del poder económico y ya no disimula su alineación política.
La expresidenta advirtió que el oficialismo busca impedir la organización popular con leyes represivas, detenciones preventivas y vigilancia digital sin orden judicial. “Te quejás en redes… ¿y la policía puede ir a tu casa?”, cuestionó. Criticó además un “plan de inteligencia secreto” que habilita el espionaje interno contra quienes “erosionen la confianza” en el relato oficial.
También apuntó a la ministra Patricia Bullrich por ordenar la detención de militantes jóvenes, y acusó al diputado José Luis Espert de promover discursos de odio. Recordó el caso del reportero Pablo Grillo, hospitalizado tras cubrir la marcha de jubilados, y citó que Reporteros Sin Fronteras ubicó a Argentina como el país con mayor caída en libertad de prensa en los últimos dos años.
En lo económico, señaló que el país vive un experimento similar al de los Chicago Boys en Chile: salarios bajos, privatizaciones y entrega total al FMI. Advirtió que tras octubre se vienen reformas previsional, laboral y fiscal.
Cuestionó el aumento del 6,4% en las tarifas de gas en plena ola polar. “Tarifas por las nubes, estufas apagadas, vos hablando de que hiciste buen trabajo en Mercosur… ¿y dejaste Mar del Plata sin gas?”, reclamó. Cerró con una frase directa: “Dale hermano… seguí vendiendo humo, lástima que no calienta”.

