La ex-vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Dina Chuquimia exigió, al presidente Luis Arce, la abrogación del Decreto Supremo que la destituyó en 2023 y la reemplazó por Gustavo Ávila, advirtiendo que presentará una denuncia por violencia y acoso político bajo la Ley 243 si no recibe respuesta.
«Se cometió un acto de violencia política con mi destitución arbitraria. Si no rectifican, acudiré al Defensor del Pueblo y otras instancias», declaró Chuquimia en un enérgico mensaje donde reveló que durante un año ninguna institución protegió sus derechos. La exautoridad electoral cuestionó que el Ejecutivo haya vulnerado la autonomía del TSE: «Solo la Sala Plena como Tribunal Disciplinario puede destituir vocales, no el Presidente».
Chuquimia descartó acudir al Ministerio de Justicia («depende del Ejecutivo») o a la Fiscalía, pero confirmó que prepara acciones legales. El caso reabre el debate sobre la injerencia gubernamental en organismos electorales, en vísperas de los comicios 2025.


