La Paz, Bolivia, 22 de mayo de 2025. La plaza Murillo volvió a convertirse en escenario de reclamos ciudadanos. Esta vez, fue la población que se movilizó para exigir soluciones urgentes ante el encarecimiento de la canasta familiar y la escasez de productos básicos como el aceite comestible.
“Que se arregle la economía, nuestros hijos están sufriendo”, expresó una de las manifestantes. En sus carteles y voces se reflejó el malestar que viene acumulándose en barrios y mercados, donde los precios se han disparado y los productos básicos, como el arroz, aceite y pollo, escasean.
Las críticas apuntaron directamente a la falta de dólares, que —según relataron— ha encadenado una crisis visible en los hogares: falta de medicamentos, alimentos y combustible. “Cada día estamos peor. Hay colas, no hay productos y los precios suben sin control”, lamentó una de las personas en las afueras de Emapa, donde muchas familias hacen fila desde la madrugada para acceder a dos botellas de aceite.
El litro de ese producto, que debería costar Bs 14 según el Gobierno, se vende en los mercados entre 18 y 20 bolivianos. En algunos casos, el precio supera los 130 bolivianos por garrafa. El acceso al aceite se ha restringido y quienes quieren comprar deben presentar su cédula de identidad.
La molestia también se hizo presente un día antes, cuando gremiales marcharon con ollas vacías por el centro paceño. En ambas jornadas, los reclamos coincidieron: la crisis golpea a quienes viven del día y no parece haber respuesta clara del Gobierno.
“La hambre de nuestros hijos no tiene color político”, dijo otra mujer movilizada.

