Histórico fallo en Colombia: expresidente Álvaro Uribe declarado culpable por manipulación de testigos

Colombia, 29 de julio de 2025. En un hecho sin precedentes en la historia de Colombia, la justicia declaró culpable al expresidente Álvaro Uribe Vélez por los delitos de soborno a testigos en actuación penal y fraude procesal. La jueza Sandra Heredia dictó el fallo el lunes, al concluir que el exmandatario ordenó a su abogado, Diego Cadena, ofrecer beneficios a testigos para que declararan a su favor y en contra del senador de izquierda Iván Cepeda.

Durante la audiencia, Heredia afirmó que Uribe “sabía de lo ilícito de su actuar”, rechazando así la versión de que Cadena actuó por cuenta propia. El juicio, iniciado en febrero de este año, culminó con la primera condena de un expresidente colombiano, una señal de que “nadie está por encima de la ley”, según indicó la magistrada. La sentencia final se dará a conocer el viernes, y podría implicar hasta nueve años de cárcel, con la posibilidad de arresto domiciliario.

La jueza destacó que el proceso judicial no fue una revancha política, sino un acto de justicia. “La justicia ha llegado como debe ser: serena, reflexiva y sin presiones”, declaró al inicio de la lectura del fallo. Heredia desestimó los principales argumentos de la defensa y validó como pruebas centrales una grabación realizada por el testigo Juan Guillermo Monsalve, así como interceptaciones realizadas por la Corte Suprema.

Uribe fue absuelto de un tercer cargo, de soborno simple. Su defensa, liderada por Jaime Granados, sostuvo que el juicio fue una persecución judicial sin pruebas concluyentes, lo que consideran parte de un caso de lawfare.

El proceso tiene su origen en 2012, cuando Cepeda denunció a Uribe por supuestos vínculos con paramilitares. La Fiscalía, durante años, solicitó el archivo del caso, pero la llegada de Luz Adriana Camargo al Ministerio Público en 2024 cambió el rumbo y se formalizó la acusación. Cepeda celebró el fallo y llamó a respetar la justicia y reparar a las víctimas.

El País y Abya Yala