Presidente argentino visitará a dirigente social hostigada

El presidente argentino, Alberto Fernández, suspendió hoy su agenda para visitar a la dirigente social Milagro Sala, sometida a agresiones por las autoridades de Jujuy pese a su complicado estado de salud, informaron medios locales. En declaraciones a la agencia de noticias Télam, la portavoz de la Casa Rosada, Gabriela Cerruti, precisó que el mandatario viajó a la norteña ciudad de San Salvador de Jujuy para visibilizar las injusticias cometidas contra la líder de la organización Tupac Amaru y reclamar su libertad. Sala fue ingresada el lunes en la clínica Los Lapachos y, aunque fue reportada de estable, su situación es delicada. Sus abogados y el personal médico denunciaron que es constantemente vigilada por policías armados que le impiden tener contacto estrecho con sus familiares y doctores. Además, criticaron que los oficiales permanecen al lado de su cama informando todo lo que ocurre por teléfono y tomando videos y fotos, lo cual provoca un estrés considerable en ella y otros pacientes. La víspera, la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina reclamó a la Corte Suprema de la Nación y autoridades de Jujuy el cese de las agresiones contra la dirigente. En un comunicado, ese organismo criticó la creciente persecución política, judicial y mediática en su contra y demandó que se cumplan las medidas de protección dispuestas por la Corte Interamericana. La líder de 58 años fue detenida en 2016 por supuesta incitación a la violencia al encabezar una protesta en Jujuy contra los cambios impuestos por el gobernador Gerardo Morales en el sistema y programa de cooperativas. En la actualidad se encuentra bajo arresto domiciliario y en múltiples ocasiones organizaciones sociales denunciaron la humillación, atropello, persecución y ataques sufridos por ella durante los últimos años. La situación de Sala es una de las principales preocupaciones en materia de derechos humanos en Argentina. La dirigente política lleva ya casi siete años detenida y se iniciaron 11 causas penales y una actuación contravencional contra ella y su familia, señala el texto de la Secretaría. Un paso más en esa persecución es la amenaza constante de trasladarla nuevamente a un penal provincial. En las últimas semanas, el Ministerio Público de la Acusación de Jujuy expresó su intención de lograr que regrese a la cárcel y realizó varias presentaciones para revocar su detención domiciliaria, añade. Fuente: Prensa Latina

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Asesinan a periodista mexicano en el estado de Tamaulipas

El periodista Antonio de la Cruz fue asesinado la mañana de este miércoles en Ciudad Victoria, Tamaulipas, norte de México, cuando salía de su casa, notificó el Coordinador General de Comunicación Social y Vocero del Gobierno de la República, Jesús Ramírez Cuevas. En un tuit, el vocero de Presidencia aseguró que «No debemos permitir más ataques a periodistas ni activistas. Estos crímenes no quedarán impunes». En el atentado resultaron heridas la hija del comunicador y su esposa, que se encuentran bajo atención médica en un hospital de la entidad norteña, confirmó el gobernador de la entidad, Francisco Cabeza de Vaca en respuesta a versiones sobre la muerte de la menor. De la Cruz trabaja en el periódico Expreso de Tamaulipas, casa editorial que exigió a las autoridades «de todos los niveles que se haga justicia». Antonio de la Cruz, décimo comunicador ultimado en lo que va del año en México, cubría temas de nota roja, agropecuarios y de medio ambiente. En un comunicado, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) abrió ya una carpeta de investigación del caso. Fuente: TeleSUR

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«El principito»: cómo se resolvió el misterio de la muerte del autor Antoine de Saint-Exupéry

En julio de 1944, un avión pilotado por el autor del famoso cuento infantil «El principito» desapareció en el sur de Francia. Antoine de Saint-Exupéry era un aviador experimentado y estaba en una misión de reconocimiento para la fuerza aérea del Francia Libre, el gobierno en el exilio fundado por Charles de Gaulle en 1940, que luchaba contra la Alemania nazi. Nadie sabía cómo o dónde había caído su avión. Pero en 1998, un pescador encontró en aguas al sur de Marsella un brazalete que llevaba el nombre de Antoine de Saint-Exupéry y de su mujer, Consuelo. Se trataba de un indicio de que el avión del autor de «El principito» podría estar cerca, hundido en el Mediterráneo. Sin embargo, ni el gobierno francés ni la familia de Saint-Exupéry le creyó en ese entonces. Temían que por el lugar donde se encontró el brazalete, muy lejos de donde se suponía que debía volar, el autor se hubiera suicidado. Quien sí le creyó al pescador fue Luc Vanrell, un buzo francés quien decidió investigar y finalmente resolvió un misterio, aunque unos cuantos años más tarde. El refugio de «El principito» A un corto viaje en lancha desde la costa de Marsella, en un espacio tranquilo del mar Mediterráneo rodeado de pálidas rocas blancas, yacen en el fondo del agua los restos del avión P-38 Lightning de Antoine de Saint-Exupéry. «Aquí es, después de tantos años de búsqueda en el Mediterráneo, encontramos los restos del avión de Saint-Exuéery», dijo Vanrell, a en una entrevista con el periodista Mike Lanchin para el programa Witness History de la BBC. «Durante las primeras etapas de la investigación, los restos eran solo algo material, pero a medida que aparecía más evidencia, la sensación cambió», añadió. «Para mí, este lugar ahora está habitado por ‘El principito’, es su refugio», afirmó Vanrell. El cuento de Antoine de Saint-Exupéry, «El principito», publicado en 1943, es uno de los libros infantiles más leídos y traducidos de todos los tiempos. Es una historia simple, llena de simbolismo y emoción, del encuentro entre el narrador, un piloto que se estrella en el desierto del Sahara lejos de la civilización y un niño pequeño, un viajero que cruza las estrellas y los planetas. El narrador cuenta con una mezcla de tristeza y felicidad cómo el pequeño príncipe describe la vida en su pequeño planeta, el asteroide B 612, y sus aventuras a través de la galaxia. «En Francia solemos decir que debes leer ‘El principito’ en dos momentos diferentes de tu vida. No fue hasta que tuve 40 años que realmente lo entendí con todas sus sutilezas», reflexionó Vanrell. «Creo que hay muchas verdades en ‘El principito’ que se volvieron universales, como cuando el pequeño zorro le dice al protagonista: ‘Es solo con el corazón que uno puede ver bien, lo que es esencial es invisible para los ojos’«. ¿Quién fue Antoine de Saint-Exupéry? Antoine de Saint-Exupéry ya era considerado una estrella literaria en ascenso con su primera novela «Vuelo nocturno» publicada en 1931. El libro refleja su propia experiencia como un aviador pionero que había ayudado a establecer los primeros servicios de mensajería aérea de América Latina desde Argentina. Después de la ocupación nazi de Francia, el autor se exilió en Estados Unidos con su esposa salvadoreña, Consuelo, y fue en Nueva York donde escribió «El principito». Pero en 1943, a los 43 años, regresó a Europa para unirse a otros pilotos franceses libres que luchaban contra los nazis. Su vuelo final fue el 31 de julio de 1944 cuando despegó de una base en Córcega, una isla del sur de Francia, en un avión de reconocimiento. Y nunca regresó. No se encontraron rastros del avión o de Saint-Exupéry. Y durante las siguientes cinco décadas, el destino del creador de «El principito» se convertiría en un misterio para Francia y el mundo literario. El hallazgo Luc Vanrell creció buceando en las aguas que rodean Marsella y, pese a que solía encontrar partes de aviones, siempre pensó que eran de naves alemanas. Pero cuando el pescador Jean-Claude Bianco encontró el brazalete con el nombre de Antoine de Saint-Exupéry y su esposa en 1998, las cosas cambiaron para Vanrell. «Me sorprendió mucho que pudiera estar en el área de Marsella, ya que todos los historiadores habían dicho que se había perdido a unos 200 km de allí. Pero no era imposible, especialmente en tiempos de guerra», analizó. «Lo que me pareció extraño fue que yo conocía los restos del avión donde el pescador había encontrado el brazalete. Fue una gran coincidencia y tuve que investigar«, le dijo a la BBC. En mayo de 2000, Vanrell regresó al lugar donde el pescador había encontrado el brazalete y descendió 60 metros hasta donde sabía que estaban los restos. Allí, examinó cuidadosamente las piezas oxidadas del fuselaje, el motor del avión y las partes del tren de aterrizaje, todas de color amarillo rojizo debido a los efectos del agua. «No encontramos restos humanos, pero mientras estaba en la parte trasera del avión que estaba bastante bien conservada, pude ver una tela blanca. La agarré, y la puse alrededor de mi cuello como una bufanda. La imagen que me vino a la mente fue la del pequeño príncipe en su planeta con su gran bufanda flotando en el viento», describió el buzo haciendo una comparación con la portada de «El principito». «Ese día, allí debajo del agua, me convencí que había encontrado el avión correcto», añadió. Aunque esa afirmación no tenía ninguna prueba. La pieza clave del rompecabezas A Luc Vanrell le tomó 19 meses obtener un permiso oficial para continuar examinando los restos, ya que era ilegal alterarlos. Solo entonces pudo localizar el número de serie, que coincidía con el del avión perdido. En julio de 2006, después de tres años de leer mapas, entrevistar a posibles testigos de guerra y examinar el avión perdido, un colega alemán localizó a un anciano expiloto de caza alemán llamado Horst Rippert. Él proporcionó la pieza final que faltaba en el rompecabezas. «Creemos que el avión de Antoine de Saint-Exupéry fue visto por los alemanes y el piloto Horst Rippert

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