La Paz, Bolivia, 9 de junio de 2025. La inflación acumulada en Bolivia llegó a 9,81% hasta mayo, superando las proyecciones oficiales y marcando el nivel más alto en más de 30 años. Así lo advirtió el economista Omar Velasco, quien señaló que el país enfrenta el proceso inflacionario más fuerte desde 1991, cuando Bolivia salía de la hiperinflación de los años 80.
En entrevista con la Primera Edición, en Abya Yala, Velasco explicó que el dato mensual de mayo, que alcanzó el 3,65%, supera incluso a los registros recientes de inflación en Argentina y Venezuela. “La economía se está deteriorando a un ritmo acelerado. No se trata solo de un promedio: hay productos que han subido más de 50% y una inflación real que, para muchas familias, es mucho más alta que la cifra oficial”, sostuvo.
El incremento sostenido de precios ya provocó un ajuste forzado en el consumo de los hogares bolivianos. “Hay familias que han reducido de tres a dos comidas al día o que han tenido que sustituir productos de primera necesidad por otros de menor calidad”, señaló. Además, alertó sobre el impacto directo en el poder adquisitivo de la población.
Velasco también advirtió que Bolivia se encuentra en un proceso de inercia inflacionaria, lo que significa que los precios seguirán aumentando incluso si el contexto internacional mejora. “El malestar ya es generalizado. No estamos lejos de una crisis social si no se toman medidas estructurales urgentes”.
Entre los productos que más se encarecieron figuran el pollo, el aceite y el arroz. Según Velasco, el precio del kilo de pollo casi triplicó su valor habitual, llegando a costar más de 100 bolivianos una unidad. “Lo preocupante es que estos productos no deberían haber subido tanto, ya que Bolivia es productor y exportador de varios de ellos. Esto responde a una mezcla de especulación, ágio y fallas graves en el control del mercado”.
Respecto al riesgo inflacionario para este año, Velasco actualizó su proyección. Inicialmente estimaba que Bolivia podría cerrar 2025 con una inflación del 20%, pero ahora considera que podría superar el 25% si la tendencia actual se mantiene. “Las medidas implementadas por el Gobierno han sido insuficientes, y el deterioro continúa”, remarcó.
A esto se suma el debilitamiento del boliviano frente al dólar. Velasco calculó que la moneda nacional perdió más del 100% de su valor respecto al tipo de cambio paralelo, con una brecha que ya ronda el 140%. “El Gobierno ya perdió el control del tipo de cambio, y ahora está en riesgo de perder también el control de la política monetaria. No hay confianza en las autoridades económicas, y eso es lo que sostiene el valor de una moneda”.
El economista también cuestionó la falta de medidas efectivas del Banco Central de Bolivia (BCB) para frenar la inflación y estabilizar la moneda. “El BCB debería ser el garante del poder adquisitivo, pero su inacción es alarmante. Mientras la inflación se dispara, las autoridades económicas organizan conferencias académicas, como si no estuvieran ocurriendo problemas graves en la economía real”.

