Cochabamba, Bolivia, 16 de junio de 2025. El desabastecimiento de combustible continúa afectando de forma crítica a los municipios del Cono Sur de Cochabamba, donde los productores y pobladores se ven obligados a recurrir al mercado negro ante la falta de diésel y gasolina en los surtidores. Así lo denunció el presidente del Comité Cívico de Mizque, Edgar Villagómez, quien pidió al gobierno nacional una solución inmediata a esta problemática que ya se prolonga por más de dos semanas.
Según Villagómez, el surtidor de Mizque —el único en el municipio— no ha recibido ningún tipo de carburante en los últimos 15 días, lo que ha paralizado las actividades productivas de decenas de comunidades dedicadas principalmente a la agricultura. “Nuestros productores necesitan combustible para trabajar la tierra, regar los cultivos, transportar la producción. Sin diésel y gasolina, todo está paralizado”, advirtió.
En este contexto, muchos se han visto forzados a adquirir combustible a través de las denominadas “bolsas negras”, donde el litro de gasolina o diésel se comercializa hasta en 20 bolivianos, cuatro veces más del precio oficial. Esta situación genera un impacto directo en el costo de producción y, por ende, en el precio de los alimentos que llegan a los mercados.
“El pueblo no puede seguir pagando el precio de una crisis que no ha generado. Exigimos al gobierno nacional que garantice el abastecimiento de carburantes en los municipios rurales y productivos como Mizque. De lo contrario, las pérdidas serán irreversibles”, sostuvo Villagómez.
El dirigente cívico advirtió que, de no recibir una respuesta pronta, podrían asumir medidas de presión junto a otros municipios del Cono Sur, donde también se reporta una situación similar.
Mientras tanto, el gobierno nacional aún no ha emitido un pronunciamiento específico sobre el abastecimiento en esta región, aunque en pasadas jornadas aseguró que se están realizando esfuerzos logísticos para restablecer el suministro en las zonas más afectadas por los bloqueos de carreteras.

