Más de 700 camiones cisternas bolivianos paradas en Paraguay por deudas de pago del gobierno de Arce.

Unos 700 camiones cisternas de Bolivia permanecen varados desde hace dos semanas en San Antonio, Paraguay, sin poder cargar combustible debido al impago del Gobierno de Luis Arce por las importaciones. Los transportistas, agotados y sin espacio en garajes, enfrentan robos, gastos forzosos y problemas de salud mientras esperan una solución.

Los conductores bolivianos relatan que la terminal de carga está colapsada, con casi 800 vehículos estacionados en surtidores y calles aledañas. «No hay espacio ni para entrar. Nos dicen que no nos despachan porque el Gobierno no pagó. Llevo una semana aquí, pero otros están más de 15 días», denuncia uno de los choferes a Gigavisión. Medios paraguayos confirman que los transportistas deben costear estacionamientos privados para evitar asaltos, mientras lidian con la falta de atención médica y condiciones precarias.

El conflicto se repite desde 2024, cuando las federaciones de transporte pesado alertaron que YPFB retrasa sistemáticamente los pagos a proveedores internacionales por la escasez de dólares. Aunque los choferes exigen soluciones, muchos evitan quejarse públicamente por temor a represalias: la petrolera estatal controla las contrataciones para el transporte de combustibles y podría excluirlos de futuros viajes. Mientras, la crisis logística amenaza con desabastecer regiones bolivianas que dependen de estas importaciones.