Estados Unidos, 4 de abril de 2025. Tras el anuncio del presidente Donald Trump, el S&P 500 cayó un 4,2% en las operaciones de la tarde, más que otros mercados bursátiles importantes, y en su punto más bajo de la mañana se encaminaba a su peor día desde que el COVID golpeó en 2020.
El Promedio Industrial Dow Jones bajó 1.394 puntos, o 3,3%, a las 2:09 p.m., hora del Este, y el compuesto Nasdaq bajó un 5,3%.su peor desempeño diario desde el desplome pandémico de marzo de 2020.
La reacción del mercado fue inmediata y generalizada: más de $1.5 billones en valor de mercado se evaporaron en horas, según estimaciones preliminares.
«Esto no es un ajuste, es un terremoto», declaró Michael Reynolds, de Glenmede Investment Management. La comparación con la pandemia no es casual: al igual que entonces, los inversores anticipan un frenazo en el consumo, cadenas de suministro dislocadas y una inflación que podría remontar a niveles no vistos desde 2022.
Desde el petróleo hasta las acciones de las grandes tecnológicas y el valor del dólar estadounidense frente a otras divisas, cayeron en el día de la fecha. Entre todos, el sector más afectado fue el de las pequeñas empresas estadounidenses, y el índice Russell 2000 de pequeñas empresas cayó un 5,9%, situándose más del 20% por debajo de su marca anterior.
La situación podría empeorar; la UE y China ya evalúan represalias, lo que podría desencadenar una guerra comercial total mientras que Brasil afirmó que este viernes se publicarán las contramedidas a los aranceles estadounidense. Estas respuestas podrían escalar en una espiral arancelaria que incorpora a decenas de líderes de todo el mundo.
De momento, los mercados aguardan señales de la Reserva Federal de Estados Unidos que permitan armonizar la situación, pero los analistas son escépticos: «La Fed podría verse forzada a mantener tasas altas para combatir la inflación, empeorando el golpe a la economía», señaló Jonathan Pingle de UBS.
TeleSur

