El denominado “Caso Quilleco” se ha transformado en un foco de alarma internacional. Cinco comuneros mapuche —Óscar Cañupan, Bastián Llaitul, José Lienqueo, Roberto Garling y Axel Campos— cumplen más de un mes en huelga de hambre en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Temuco, exigiendo la nulidad parcial del juicio que los condenó a penas de entre 15 y 17 años.
Lo que comenzó como una forma de protesta ha evolucionado hacia una situación de gravedad clínica que puede considerarse una emergencia médica con implicaciones humanitarias. La pérdida sostenida de peso, junto con los efectos del ayuno prolongado y, en algunos casos, de la privación de líquidos, está generando un deterioro progresivo de las funciones orgánicas.
José Lienqueo y Axel Campos, en huelga seca desde el 23 de marzo, se encuentran en estado crítico, con riesgo vital inminente según reportes médicos. En este contexto, el compromiso de funciones esenciales del organismo sitúa al conjunto de los huelguistas en un escenario de alto riesgo, donde el margen de recuperación disminuye a medida que se prolonga la situación.
La ausencia de atención médica constante y de un monitoreo clínico adecuado dentro del penal agrava este cuadro, pudiendo constituir una vulneración de las obligaciones del Estado como garante de la vida e integridad física de las personas bajo custodia.
Mientras la situación sanitaria se deteriora, defensores y observadores internacionales denuncian irregularidades judiciales que socavan la credibilidad del caso, entre ellas la dependencia de testigos protegidos como prueba central, la desestimación de peritajes policiales que favorecían a los acusados, la imposición de penas desproporcionadas frente a los delitos imputados y las denuncias de falta de igualdad de armas procesales.
Organismos de Derechos Humanos advierten que el caso podría reflejar una instrumentalización del sistema penal en el marco de conflictos territoriales, con riesgos de vulneración de garantías fundamentales y del debido proceso.
Con la revisión del caso en la Corte Suprema fijada para el 1 de abril, la atención está puesta en la respuesta del sistema judicial chileno. La decisión será observada por redes de derechos humanos y distintos actores internacionales, y puede marcar un precedente en la protección de los derechos de los pueblos indígenas en contextos judiciales complejos.
Lo que está en juego no es sólo la vida de cinco comuneros, sino también la credibilidad del sistema judicial chileno en relación con los estándares de debido proceso y protección de personas bajo custodia estatal. Cada día sin resolución reduce las posibilidades de reversión del daño físico y aumenta el riesgo de consecuencias irreparables.
Comunicado de la Organización Wallmapu Euskal Herria
Tabla del peso que tenía cada preso antes de la huelga de hambre y su peso en la actualidad del día 30 de marzo

Temuco
Familiares y redes de apoyo de los 5 presos políticos Mapuche en huelga de hambre del caso Quilleco, se encuentran en la afueras de la dirección regional de gendarmería, a la espera de una reunión con su directora Denise Melgarejo.
Se exige el traslado urgente desde el CCP Temuco al Hospital Intercultural de Nueva Imperial de los PPM Axel Campos y José Lienqueo, que ya llevan 43 días en huelga de hambre y 7 días en huelga seca y se encuentran en riesgo.
Esta huelga de hambre de enmarca en la solicitud hecha a la corte suprema de anulación del juicio que se desarrolló de forma irregular y otorgó condenas excesivas a los 5 presos políticos.
La reunión se realizará a las 14.00 hrs, se pide acompañar, traer ayekawe y mate.

