“Noviembrismo”, de Jorge Richter

Susana Bejarano

El texto que acaba de publicar Jorge Richter, “Noviembrismo”, habla de la ruptura antidemocrática de 2019, de sus autores y características. El prólogo se le debe al expresidente uruguayo José Mújica, célebre por tantas razones en los círculos de la izquierda continental. Mujica dice del texto que este debería leerse en toda la región, porque lo que pasó en Bolivia fue una muestra de cómo ciertos intereses supranacionales interesados en beneficiar a las élites de cada país activan todo tipo de mecanismos para devolverles el poder cuando éste ha pasado a manos de los sectores populares.

En la lectura de Mujica de “Noviembrismo” salta algo sistemáticamente negado en nuestro país: la crueldad del racismo. El expresidente nos recuerda que, a lo largo de la historia, los pueblos indígenas que querían sobrevivir tuvieron que camuflarse. Una de las formas de exterminio de estos pueblos ha sido un modelo de sociedad que exigía a sus componentes anular lo indígena que existe en ellos mismos. Y que para lograrlo recurría a prácticas de animalización, ridiculización y negación de lo indígena y del mundo popular.

Mujica también encuentra que el libro de Jorge Richter denuncia las formas en las que actúan las derechas de la región para dar golpes de Estado.

“Noviembrismo” se presentó primero en La Paz. El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé estuvo en la presentación, algo que me pareció simbólico, pues permitía comparar la presidencia de Rodríguez, también surgida en un momento de emergencia, y la de Jeanine Añez. ¡Qué gran diferencia! Rodríguez explicó que el libro reflejaba la ruptura del orden constitucional, el corte en el proceso institucional, pero también algo peor: el fracaso de nuestra democracia.

El texto de Jorge Richter está compuesto por una serie de artículos, reflexiones y ensayos articulados en orden cronológico, pero que pueden leerse de la forma en que una quiera.

Es un texto difícil de leer, pero no por su escritura, que más bien es muy limpia y atrapante, sino porque resulta doloroso. Jorge muestra en su texto cómo la democracia de nuestro país fue siempre frágil, la tensión constante entre el mundo popular y unas élites que, si no terminan electoralmente vencedoras, usan una serie de mecanismos extralegales para volver al poder, para derrotar, para pisar a quien ellos entienden como subalternos.

La verdad está en disputa. Las tecnologías nos han dado la posibilidad de recibir todo tipo de información al instante, pero esa velocidad nos está impidiendo reflexionar sobre lo que pasa a nuestro alrededor. Las nuevas tecnologías nos dan verdades enlatadas, que preparan los que están al otro lado de las pantallas. El libro de Jorge es una invitación a dudar, a debatir. También sirve a sus lectores para nutrirse de argumentos, tanto teóricos de la ciencia política como preceptivos de la historia del país, para dar la batalla ideológica.

Se puede echar mano de cualquiera de los artículos del texto y cada uno de ellos ayuda a comprender que el golpe de Estado de noviembre del 2019 tiene una raíz antigua… en la debilidad de nuestra democracia y nuestras instituciones; en una élite política conservadora que entiende este país como si fuera su hacienda y no está dispuesta a renunciar a sus privilegios, que ni siquiera está dispuesta a compartirlos.

El ‘noviembrismo’ no es otra cosa que esa élite en acción, que –encabezada por Añez y consciente de que lo que estaba haciendo– rompió el orden constitucional de nuestro país y usó el poder para el latrocinio. Richter lo sostiene en varios de los artículos del libro. Detrás de esta acción no había ninguna otra idea de país que la deconstrucción del Estado Plurinacional, para ser sustituido por la nada. El objetivo era restarle al indígena y al movimiento popular agencia política, para evitar su contestación y garantizar su disfrute venal del poder.

Richter muestra qué tipo de democracia es la que propone este grupo: la democracia desconocida, que significaba la muerte de bolivianos que habían salido a manifestarse, la prórroga de las elecciones, el encarcelamiento de los adversarios. Una “democracia” que prescindió de los votos y de las instituciones estatales. Una “democracia” privatizada.

El texto también se ocupa de las razones por las que el MAS ganó las elecciones del 18 de octubre de 2020. Son varias, pero la central es el carácter de una derecha vacía, sin ningún tipo de propuesta nacional, que no se da por enterada de dónde vive.

Este es un documento valioso para la historia contemporánea, que pone un freno a las narrativas instaladas por la corporación mediática.

Por último, quiero resaltar la valentía de Jorge. Sus artículos fueron publicados en 2020, desde la oposición y cuando era muy difícil emitir una palabra en contra de la efímera hegemonía del ‘noviembrismo’. Cuando la respuesta a las ideas eran los insultos, las amenazas, los procesos judiciales… Fue entonces y no en otro momento que Jorge habló, que no se calló. Su texto, entonces, tiene otro valor además del académico. Es un testimonio de valor y honestidad intelectual.

La autora es politóloga.