El secuestro de 14 empleados administrativos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Chiapas puso en evidencia el creciente clima de violencia que enfrenta este estado del sureste mexicano y que diferentes colectivos, entre ellos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), han denunciado en las últimas semanas.
La noche del martes, la dependencia confirmó que los funcionarios habían sido privados de la libertad por personas armadas en el tramo carretero Ocozocoautla-Tuxtla Gutiérrez.
«De manera inmediata se estableció un operativo permanente por aire y por tierra con todas las fuerzas armadas para dar con el paradero de los compañeros privados de la libertad, realizando todas las acciones necesarias para encontrarlos y llevar a los responsables ante las autoridades competentes», aseguró la secretaría un comunicado.
La noticia provocó una conmoción por el mecanismo utilizado por los criminales y el número de víctimas. Aunque ninguna organización se ha adjudicado el secuestro, la región es disputada desde hace años por el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Videos publicados en redes sociales muestran que hombres armados, vestidos de negro y encapuchados, interceptaron el autobús oficial en el que viajaban los funcionarios, quienes se dirigían a Tuxtla Gutiérrez, la capital del estado.
Una vez que detuvieron el vehículo, bajaron a los hombres y los subieron a un camión de carga. Solo dejaron que las mujeres siguieran al interior del autobús oficial, que después pudo avanzar.
Prueba de vida
Este miércoles se difundió otro video en el que los trabajadores aseguraron que están bien y dieron a conocer los reclamos de los secuestradores.
Agencias

