La Paz, Bolivia, 16 de junio de 2025. Bolivia ingresó en la lista de países que requieren seguimiento urgente por riesgo de hambruna, mientras Haití se mantiene como el punto más crítico en América Latina, según el informe publicado este lunes por agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El reporte advierte que Bolivia podría enfrentar un deterioro de la seguridad alimentaria aguda entre junio y octubre de este año. La persistente inflación y la reducción de reservas internacionales limitan la capacidad de importación y afectan el poder adquisitivo de las familias. A esto se suma el impacto de la escasez de combustible, que dificulta las actividades agrícolas y amenaza con reducir aún más la producción de maíz, tras una cosecha que ya estuvo por debajo del promedio en 2024.
En octubre del año pasado, se estimó que 2,2 millones de bolivianos, equivalentes al 19 % de la población, vivían en situación de inseguridad alimentaria aguda.
El informe también resalta la situación de Colombia, donde cerca de 7,8 millones de personas, un 15 % de la población, se encuentran en inseguridad alimentaria aguda. Los organismos internacionales señalan que la violencia contra civiles y los desplazamientos forzados agravan el problema, a pesar de los esfuerzos del Gobierno por mantener el diálogo de paz.
Haití figura como el epicentro de la crisis alimentaria en la región. La violencia de pandillas, el deterioro económico y los efectos del cambio climático colocan al país caribeño en un nivel de máxima preocupación. Más de 5,7 millones de personas, es decir, el 51 % de su población, enfrenta inseguridad alimentaria aguda, incluyendo más de 2 millones en fase de emergencia.
Las agencias de la ONU también alertan sobre el riesgo de una temporada de huracanes por encima del promedio, lo que podría agravar aún más la situación en Haití.

