Países Bajos, 26 de junio de 2025. Los 32 países miembros de la OTAN acordaron este miércoles aumentar su gasto en Defensa hasta el 5 % del Producto Interno Bruto, durante la cumbre celebrada en La Haya. La medida responde a una exigencia reiterada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien presionó para que todos los aliados eleven sus aportes militares, consolidando así su influencia sobre el bloque.
La declaración final de la cumbre establece ese 5 %, distribuido en 3,5 % para gasto militar directo y 1,5 % para infraestructuras asociadas, cumpliendo formalmente la meta que impulsó la Casa Blanca.
España busca salirse del libreto
Sin embargo, España se desmarcó del consenso. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, logró una excepción negociada con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien asumió el cargo este año. Sánchez sostiene que puede cumplir con los compromisos aliados con solo el 2,1 % del PIB, aunque Rutte estima que Madrid terminará ajustándose al mismo 3,5 % que el resto de países.
El gesto político de Sánchez fue evidente. Durante la cumbre, evitó el contacto con Trump y otros líderes, saludó solo a los anfitriones y en la tradicional foto de familia se ubicó en un extremo, lejos del mandatario estadounidense. En el plenario, tomó asiento de los primeros y se mantuvo al margen de los corrillos diplomáticos, según reportes de prensa local.
Elogios, palacio y silencio: la estrategia para calmar a Trump
Medios como Politico y The Telegraph relataron que los líderes europeos recurrieron a una estrategia poco usual para contentar a Trump: elogios personalizados, una cena sin polémicas, y hasta alojamiento en el palacio del rey de Países Bajos. No se discutieron documentos largos ni temas sensibles.
El periodista David Blair, del Telegraph, calificó este enfoque como “el arte del servilismo calculado”, y citó que el propio Rutte se refería a Trump como “Papá”, dando lugar a lo que llamó una “estrategia de papá”.
Según diplomáticos citados por Politico, esta táctica evitó críticas públicas de Trump, quien declaró al cierre: “La OTAN no es una estafa, realmente aman a sus países”.
¿A qué costo?
El acuerdo también refleja el desequilibrio de poder dentro de la Alianza, con un gasto militar de EE.UU. que duplica al de todos los demás miembros juntos. Para mantener a Washington comprometido con la defensa colectiva del bloque, los aliados aceptaron elevar el gasto mucho más allá del 2 % que estaba vigente desde años atrás.
RT y Abya Yala

