Hay una lista larga de funcionarios que deberían perder esa condición por abandono de las mismas: Gobernador, Vice Gobernador, Rector, Vice Rector, Asambleístas y Concejales de Santa Cruz, han hecho abandono de funciones en la práctica, en el caso de la Gobernación y la Universidad con el agravante de haber decidido que sus estructuras funcionarias subalternas dejen de cumplir sus obligaciones formales y sin embargo sigan recibiendo sus remuneraciones, todos ellos electos y/o designados con un propósito y atribuciones específicas, las cuales simplemente han dejado de cumplir, cada cargo en la función pública sea electo o designado tiene una justificación y surge de una necesidad, ello justifica su nombramiento y su paga, el servidor público tiene la responsabilidad final de que los ciudadanos individual y colectivamente accedamos al ejercicio pleno de nuestros derechos, cada que un servidor público se ausenta de sus obligaciones, está obstruyendo directa o indirectamente ese acceso a derechos.
En el caso del paro en Santa Cruz hemos ido más allá de solamente dejar de hacer lo que deben hacer, hemos sido testigos y víctimas de funcionarios que ausentándose de sus obligaciones se organizan y actúan para impedir que los ciudadanos puedan ejercer derecho, esto ha resultado en un estado de sitio de facto aplicado por funcionarios que no están habilitados para ello, la suspensión o limitación de derechos se ajusta a procedimientos jurisdiccionales plenamente reglamentados, solo un juez con razón jurídica justificada puede impedir que circules libremente, solo un juez te puede limitar temporalmente acceder a tu fuente de trabajo, nadie puede limitar tu acceso a educación o a servicios de salud oportunos.
Totalmente al margen de la ley y del estado de derecho en Santa Cruz los ciudadanos hemos sido privados de estos derechos, (incluso un político locutor de radio llega señalar que una muerte ocurrida por degollamiento en una trampa de alambre tiene otro carácter y no puede ser juzgada por ocurrir en paro, la misma lógica se tendría que aplicar a la violación grupal, y los otros asesinatos) nuestros derechos han sido suspendidos y en confabulación que vincula directamente a funcionarios públicos, es decir no solo dejan de hacer lo que deben hacer sino que además se organizan para impedir que los demás ejerzamos nuestros derechos libremente.
La constitución prevé que los derechos que ella consagra están protegidos por el estado, el estado se personaliza en los niveles de gobierno y sus representantes, el marco jurídico asigna a cada uno las atribuciones y coloca los limites, clasifican y tipifican cualquier afectación a estos derechos como delitos, por tanto en Santa Cruz hay en este momento personas que están fuera de la ley, muchos de ellos con el agravante de ser servidores públicos, pero también la CPE establece un cinturón de protectores de esos derechos, el Sistema de Justicia (Jueces, fiscales y policía), éstas de oficio o por denuncia debe sancionar a los que atenten contra los derechos y proteger al individuo y a la sociedad de estos ataques, esa idea se ha convertido en una quimera en Santa Cruz, el delito se campea por todos lados hay grupos organizados para delinquir amparados en el paro, y las pocas detenciones realizadas por la policía han sido objeto de acuerdos políticos que al final han determinado, en cabildo abierto, la liberación de esos detenidos, nuestro sistema de justicia al servicio del delito.
Ese es el escenario en Santa Cruz: gobernada por vándalos, con el estado nacional ausente de sus obligaciones y a merced de los humores de una conducción criminal de una medida a todas luces demostrado con autoría plena de funcionarios públicos. A los que hacen un relato romántico y heroico del paro ya no les alcanza la cara, ahí están las cenizas de la Federación de campesinos, ahí están los restos de la COD mandada a saquear, ahí están los miles de testimonios de personas que incluso apoyando moralmente el paro han sido brutalmente agredidos y no solamente por adictos al alcohol a las drogas (como se trata de generalizar para desligar culpas) sino también por activistas comprometidos que enajenados de poder lo ejercen brutalmente contra ciudadanos indefensos, cumpliendo órdenes para escarmentar.
Por tanto, hay funcionarios que se organizan para atacar a los ciudadanos, los que deberían protegernos no actúan, cuando el ciudadano se organiza para defenderse salta el otro ejército, el de medios y voceros que convierten a las víctimas en “hordas salvajes” y la policía en “brutales represores de jóvenes y ciudadanos indefensos”, todo organizado y articulado desde la caracterización de los actores hasta la posición de las cámaras, los micrófonos y redacciones.
Santa Cruz hoy está en manos de huestes neonazis dirigidas por Calígula y Nerón, donde las instituciones del estado han dejado de funcionar y los derechos de la gente están a merced de los humores del esquema de poder fascista, mientras la intelectualidad cruceña, los académicos, los hacedores de opinión se muestran complacientes, sino cómplices, por miedo o por convicción con un esquema que creen que al final no los alcanzará, hay que leer a Isabel Allende en La casa de los espíritus, al final el fascismo termina alcanzando para todos, pregúntenle a Esteban Trueba.
Autor: Emilio Rodas Panique

