Productores del valle bajo de Cochabamba se declaran en emergencia por alza de costos e insumos importados

Cochabamba, Bolivia, 4 de junio de 2025. Los productores agropecuarios del valle bajo de Cochabamba se declararon este martes en estado de emergencia ante el incremento desmedido de los precios de insumos agrícolas y semillas, los cuales, según denunciaron, se han duplicado en las últimas semanas debido a la escasez de divisas extranjeras, especialmente dólares estadounidenses.

El dirigente del sector, Roberto Portugués, explicó que la mayoría de los insumos esenciales para la producción agrícola —como fertilizantes, agroquímicos y semillas— deben importarse desde países como Chile y Brasil, lo que requiere el uso de moneda extranjera. Sin embargo, la falta de dólares en el país ha encarecido significativamente estos productos, poniendo en riesgo la sostenibilidad de la producción agrícola en la región.

“Estamos seriamente afectados. Muchos compañeros ya no pueden comprar ni la mitad de los insumos que antes adquirían. Si esta situación continúa, habrá un desabastecimiento de productos de la canasta familiar, especialmente verduras y hortalizas, en los mercados locales”, advirtió Portugués.

A esta crisis se suma la escasez de combustibles como diésel y gasolina, que son fundamentales para el funcionamiento de maquinaria agrícola, transporte de productos y labores de riego. La falta de carburantes ha paralizado parcialmente varias actividades productivas en el campo, agudizando aún más la preocupación del sector.

Ante este panorama, los productores anunciaron que iniciarán movilizaciones desde el próximo lunes, en coordinación con otros sectores afectados, para exigir soluciones urgentes al Gobierno nacional. Advierten que, de no ser escuchados, las medidas de presión podrían extenderse a nivel departamental.

El sector agropecuario del valle bajo es uno de los principales abastecedores de alimentos para los mercados de Cochabamba y otras regiones del país, por lo que un descenso en su capacidad productiva tendría un impacto directo en la seguridad alimentaria y la economía familiar.