La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia anunció medidas radicales ante el incumplimiento sistemático del gobierno a los acuerdos pactados el 21 de marzo. A partir de las cero horas del miércoles 2 de abril, el sector del transporte iniciará un paro nacional indefinido que incluirá bloqueos en las principales vías del país y el cierre de los pasos fronterizos, medida que amenaza con paralizar por completo el comercio y el abastecimiento en todo el territorio nacional.
El descontento del sector se centra en tres demandas fundamentales: la destitución inmediata del presidente de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Marcel Claure, a quien acusan de negligencia en el mantenimiento de la red vial; la renuncia del viceministro de Derechos del Usuario y Consumidor, Jorge Silva, por su incapacidad para controlar el alza desmedida de precios en repuestos y la canasta familiar; y una solución definitiva a la crisis de abastecimiento de diésel y gasolina que lleva semanas afectando sus operaciones.
Según denuncian los dirigentes, las autoridades incumplieron los plazos establecidos para normalizar el suministro de combustibles, dejando al sector en una situación crítica.


