El expresidente Evo Morales denunció la «brutal represión» ejercida por la policía contra manifestantes que exigían respeto a sus derechos democráticos. Morales afirmó que miles de personas que participaban en una manifestación pacífica fueron atacadas por centenares de policías del actual gobierno.
En un llamado a la comunidad internacional, Morales solicitó la visita de organismos internacionales a Bolivia para investigar lo que calificó como «terrorismo de Estado», denunciando violaciones a los derechos humanos y detenciones indebidas, como la del dirigente Ponciano Santos, Ejecutivo Nacional de la CSUTCB.



