El aspirante ultraliberal ofreció polémicas intervenciones, que incluyeron la negación de los 30.000 detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar y la defensa de la privatización de la educación. La noche de este 1 de octubre se celebró el primer debate entre los candidatos que participarán en las elecciones presidenciales de Argentina, cuya primera vuelta está convocada para el venidero 25 de octubre. Al evento, que tuvo lugar en los espacios de la Universidad de Santiago del Estero y fue transmitido por la Televisión Pública Nacional, concurrieron los aspirantes Javier Milei (La Libertad Avanza), Sergio Massa (Unión por la Patria), Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio), Juan Schiaretti (Hacemos por Nuestro País) y Myriam Bregman (Frente de Izquierda y de los Trabajadores-Unidad). Los postulantes expusieron sucintamente su plan general de gobierno, con precisiones en economía, educación, derechos humanos y convivencia democrática, con la novedad de que el último tema fue elegido por votación popular a través de la página web que a tales efectos dispuso la Comisión Nacional de Elecciones (CNE). El organismo fijó en dos minutos el tiempo que tuvo cada candidato para presentar sus ideas, aunque los contrincantes dispusieron de cinco oportunidades para ejercer su derecho a réplica durante 45 segundos. Milei en la polémica económica Milei, el primero en hablar, inició su intervención señalando que Argentina está en decadencia «por culpa de la casta» y vaticinando que «en 50 años», el país será «la villa miseria –barrio pobre– más grande del mundo», en razón de las políticas implementadas por los gobiernos precedentes, calificadas por él como «nefastas», porque parten de asumir las necesidades como derechos, sin considerar que es necesario disponer de fondos para financiar los programas. En el último siglo, dijo, Argentina ha recorrido el camino del déficit fiscal, la emisión monetaria, el endeudamiento y otras prácticas igualmente criticables, que aspira superar a través de un programa de reformas ultraliberales, con las que el país podría alcanzar en «15 años, niveles de vida similares a los que tiene Italia o Francia». «Si me dan 20, Italia o Alemania; si me dan 35, Estados Unidos«. «Nosotros proponemos hacer una reforma del Estado, bajar drásticamente el gasto público, reducir impuestos, simplificar el sistema tributario, desregular a fondo la economía, hacer privatizaciones para sacarnos las nefastas empresas del Estado de encima, abrir la economía y cerrar el Banco Central«, detalló. Sus dichos fueron replicados por Bregman, que le acusó de hacer alianzas con sectores del poder tradicional, incluyendo a políticos, empresarios y el estamento militar. «Es un empleado de los grandes empresarios, que han ganado millones en estos años (…) y con él aspiran ganar mucho más», afirmó. «No es un león, es un gatito mimoso del poder económico«. De su parte, Schiaretti le acusó de prometer «medidas milagreras», en lugar de implementar medidas apropiadas, que en su criterio pasan por alcanzar el equilibrio fiscal, que el Banco Central funcione de manera independiente, cuya presidencia sea designada por la oposición, además de la liberación del tipo de cambio, aunque con un período de transición con doble cotización. De su lado, Sergio Massa, actual ministro de Economía, reprochó las implicaciones del plan del candidato liberal, al apuntar que en términos prácticos representaría la pérdida de los activos nacionales, la privatización de derechos elementales como la educación y las jubilaciones, así como un plan de dolarización, que va a contravía del nuevo orden económico. Milei respondió solo a Massa, al que criticó por su gestión frente a las finanzas del país y tachó de retrógrado, por no ser capaz de ver, según él, lo obsoletas e inadecuadas que resultan sus estrategias. El titular de Economía replicó, a su vez, que la propuesta de Milei se reducía a la dolarización que rige en El Salvador, Ecuador y Zimbabue, en lugar de las exportaciones energéticas y de productos con valor agregado que él sugiere como camino para acumular reservas internacionales y fortalecer la moneda local, al tiempo que lo acusó soterradamente de estar a favor de ceder la soberanía de Las Malvinas, un asunto de particular sensibilidad en el seno de la sociedad argentina. Por su parte, la candidata del macrismo, Patricia Bullrich, cargó contra Milei por ofrecer dolarización en un país en el que no emite dólares y le acusó de pretender hacer de Argentina un paraíso fiscal, como ocurre en aquellos países donde no hay Banco Central. Las disculpas de Massa En su turno, Massa se disculpó por los errores cometidos por la actual Administración y por los daños que le causaron a la población, que piensa superar a partir del refinanciamiento de la deuda con el FMI y la digitalización de la moneda. Del mismo modo prometió un aumento en las penas de cárcel para los evasores de impuestos y los que se dedican a la fuga de capitales. Bullrich le pidió que explicara cómo «siendo el peor ministro de Economía en la historia Argentina, podría ser un buen presidente» y enumeró los problemas económicos que han signado la gestión de Massa, algo que también le reclamaron el resto de los aspirantes. El candidato peronista se defendió de las acusaciones señalando que el presupuesto que envió al Congreso contempla el superávit y llamó a recordar que tanto la deuda que mantiene el país con el FMI como las altas cifras de pobreza, son atribuibles directamente a la gestión de Mauricio Macri (2015-2019). Bullrich, a quien iba dirigida la mayor parte de la réplica de Massa, replicó al ataque tachando el presupuesto presentado al Legislativo como «vergüenza» y apuntando que fue calculado con una cifra de inflación de 70 %, cuando es mayor. «Vamos a un sistema tributario mucho más progresivo, vamos a seguir bajando el IVA a todos los trabajadores argentinos, vamos a seguir bajando impuestos (…) y vamos a poner sobre la mesa los beneficios de las empresas, que te roban casi cuatro puntos y medio del PIB, con la protección de algunos sectores de la política argentina», ripostó Massa, quien también señaló las responsabilidades de Milei y Bullrich en