Caso Balogun genera efecto dominó: 2 países piden a la FIFA revisar sanciones de sus futbolistas

La decisión de suspender la sanción al jugador estadounidense ha abierto una ola de reclamos para revisar casos similares, mientras crecen las dudas sobre la aplicación uniforme de las normas disciplinarias en pleno Mundial.

La polémica por la habilitación del futbolista Folarin Balogun para disputar los octavos de final del Mundial con Estados Unidos continúa generando repercusiones. Tras la resolución, que anula por un año la aplicación de la sanción automática derivada de su expulsión, dirigentes políticos británicos y federaciones nacionales comenzaron a reclamar un tratamiento similar para otros futbolistas sancionados durante el torneo.

En Reino Unido, varios parlamentarios solicitaron al ente deportivo que aplace la suspensión del defensor Jarell Quansah, que recibió una tarjeta roja en la victoria de la selección de Inglaterra sobre México, argumentando que el precedente creado en el caso Balogun obliga a aplicar criterios equivalentes en situaciones comparables. La Asociación Inglesa de Fútbol también estudia posibles vías para recurrir la sanción, mientras representantes del Parlamento británico exigieron explicaciones sobre los fundamentos de la polémica decisión, informa Reuters citando fuentes anónimas.

La controversia también alcanzó a Francia. La Federación Francesa de Fútbol presentó una solicitud para que se revise la tarjeta amarilla mostrada al delantero Michael Olise durante el partido ante Paraguay. El atacante acumula una amonestación y corre el riesgo de perderse una eventual semifinal si vuelve a ser sancionado, por lo que la organización considera que existen elementos para reconsiderar la decisión arbitral.

Las nuevas peticiones llegan después de que Donald Trump reconociera haber hablado con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir una revisión de la sanción impuesta a Balogun. Aunque la entidad sostiene que sus órganos disciplinarios actuaron de forma independiente, el caso se ha convertido en uno de los principales focos de tensión de la Copa del Mundo.