México nombra nuevo embajador en Bolivia, Sosa Cuevas agradece solidaridad hacia los mexicanos

El embajador mexicano reafirmó los lazos de amistad con Bolivia en el marco del respeto y reiteró que los gestos que tuvo Arce con su país y su gente refrendan la alta convicción de dos pueblos que tienen las mayores coincidencias identitarias en toda América Latina.

POR BORIS GÓNGORA

9 de abril de 2024 

El nuevo embajador de México en Bolivia, Eduardo Sosa Cuevas, presentó este lunes sus cartas credenciales al presidente Luis Arce, en un acto que se desarrolló en la Casa Grande del Pueblo. En su discurso, agradeció al mandatario por la “enorme solidaridad” que mostró hacia el pueblo mexicano tras el asalto policial a la sede de ese país en Ecuador. 

“En el texto de estas cartas credenciales que le entrego y con alta honra le presento, el presidente de mi país (Andrés Manuel López Obrador) se refiere a usted como grande y buen amigo de México. Estoy aquí señor Presidente como representante de un pueblo amigo, de un presidente fraterno y de una cultura muy cercana a este país. Termino reconociendo y agradeciendo la enorme solidaridad que ha mostrado hacia nosotros y hacia las y los mexicanos”, dijo el diplomático. 

La madrugada del sábado, la Policía ecuatoriana irrumpió en la embajada de México en Quito y detuvo al exvicepresidente Jorge Glas, refugiado desde diciembre, lo que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

El domingo, el presidente Arce informó a través de sus redes sociales que se comunicó con su par mexicano y le expresó su solidaridad.

“Tuve una conversación telefónica con el Presidente de México… donde le expresamos nuestra solidaridad por lo sucedido en la embajada de México en Ecuador”, escribió en X.

El embajador mexicano reafirmó los lazos de amistad con Bolivia en el marco del respeto y reiteró que los gestos que tuvo Arce con su país y su gente refrendan la alta convicción de dos pueblos que tienen las mayores coincidencias identitarias en toda América Latina.

“Esa virtud nos hace verdaderas naciones hermanas, que han caminado juntas casi desde su nacimiento. Nuestra mutua conformación indígena, mestiza y latinoamericana es un activo singular que nos permite entender, quizá como ninguna otra nación, los desafíos, aspiraciones y retos que hemos y debemos afrontar. Somos fervientemente convencidos de que el diálogo y la diplomacia significan la más valiosa herramienta para la buena convivencia entre nuestros pueblos”.

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