La Paz, Bolivia, 8 de julio de 2025. El candidato presidencial Andrónico Rodríguez anunció que, de llegar al poder, eliminará gradualmente la subvención estatal a los combustibles. Aseguró que el actual esquema de importación y distribución de gasolina y diésel genera una carga insostenible para el Estado, al punto de haber alcanzado los $us 3.300 millones en 2023. En su criterio, más de mil millones se habrían perdido por corrupción, intermediación y contrabando.
Rodríguez propuso un nuevo modelo de subsidio, centrado en mecanismos de compensación focalizada, y anunció que permitirá a sectores con capacidad económica, como el agroindustrial, importar combustible de forma directa y sin trabas. Criticó la burocracia estatal y al intermediario estatal “Proveedora de Insumos Bolivia” (Protraen), al que calificó como una traba innecesaria que favorece a pocos y encarece el acceso.
También planteó una transformación en la logística de transporte de hidrocarburos, al cuestionar el uso intensivo de cisternas para la distribución nacional. Propuso avanzar hacia un sistema más eficiente, basado en transporte por ductos o soluciones alternativas que reduzcan los costos operativos, actualmente estimados entre $us 500 y 700 millones anuales. Afirmó que el Estado debe dejar de beneficiar a grupos que monopolizan el transporte terrestre de combustibles y abrir el debate con todos los sectores afectados.
Finalmente, el candidato llamó a fortalecer Boliviana de Aviación (BoA), pero impulsando una competencia directa con una aerolínea privada, para demostrar que el Estado puede administrar con eficiencia. Aseguró que la “tranquilidad financiera” del país se encuentra en riesgo por la inestabilidad cambiaria, y criticó la especulación del dólar como una amenaza directa al bienestar de las familias bolivianas. Prometió tomar medidas estructurales para estabilizar la economía y restaurar la confianza en la moneda nacional.

