Estados Unidos, 6 de junio de 2025. El exministro de Gobierno, Arturo Murillo, dejará la cárcel en Estados Unidos el próximo 21 de junio, tras haber recibido una reducción de pena por buena conducta. Su liberación estaba programada para el 21 de julio, pero el sistema penitenciario estadounidense adelantó su salida en un mes. Así lo confirmó el abogado Thomas Becker, quien advirtió que Bolivia debe actuar con rapidez si pretende juzgarlo por otros delitos cometidos durante su gestión.
Murillo cumple una condena por lavado de dinero y recepción de sobornos vinculados a la compra de gases lacrimógenos durante el gobierno de Jeanine Áñez. Admitió haber recibido, junto a otros implicados, al menos 602.000 dólares a cambio de favorecer a una empresa estadounidense en procesos de contratación entre noviembre de 2019 y abril de 2020.
Becker explicó que el exministro no quedará en libertad inmediata tras salir de prisión. Ingresará a un centro de detención migratoria donde se definirá su situación legal. El proceso podría durar semanas o incluso meses, dependiendo de si ha solicitado asilo político.
“No es automático que sea deportado a Bolivia. También existe la posibilidad de que sea enviado a otro país, como ocurrió antes con otros condenados durante la administración Trump. Si el Gobierno boliviano no actúa ahora, podría perder la oportunidad de procesarlo donde corresponde”, sostuvo el abogado en una entrevista con Cadena A.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos capturó a Murillo en mayo de 2021. Desde entonces, parte del tiempo que pasó detenido fue descontado de su sentencia original de cinco años y diez meses.

