La Paz, Bolivia, 7 de junio de 2025. El proceso electoral volvió a encender el debate político tras la publicación de un análisis del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), que señala que el 64,2% de las candidaturas registradas para las elecciones generales de 2025 fueron inhabilitadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Se trata de la cifra más alta desde 2014, superando incluso la registrada en 2020 durante el gobierno de Jeanine Áñez, cuando el porcentaje de inhabilitados alcanzó el 35,7%.
El director ejecutivo de CELAG, Alfredo Serrano, compartió los datos con un mensaje crítico: “La democracia está mutilada en Bolivia”, en referencia a lo que considera un uso político de los mecanismos electorales. Además, advirtió que se intenta “proscribir y detener” al expresidente Evo Morales, quien fue excluido del proceso electoral.
Según el informe de CELAG, de las 3.290 candidaturas registradas hasta el 6 de junio, apenas 1.180 fueron habilitadas. Entre los partidos más afectados se encuentran el Partido Demócrata Cristiano (PDC), con un 84,4% de inhabilitaciones, y el Movimiento Renovador Nacional (MORENA), con un 98% de candidatos rechazados. En contraste, Alianza Unidad, que postula a Samuel Doria Medina, figura entre las organizaciones con menor porcentaje de inhabilitados (34%).
El Movimiento al Socialismo (MAS), que inscribió a Eduardo del Castillo como candidato presidencial, también aparece entre los más afectados: el 65,7% de sus postulaciones fueron inhabilitadas.

