La Paz, Bolivia, 7 de julio de 2025. Pese a haber sido formalmente aceptada como miembro pleno del Mercosur a fines de 2023, Bolivia continúa sin ejercer plenamente su rol dentro del bloque regional debido a la ausencia de un cronograma operativo impulsado por el propio Estado. Así lo denunció el parlamentario supraestatal del Movimiento Al Socialismo (MAS) Adolfo Mendoza, quien aseguró que el país asistió a la última cumbre del bloque como un “invitado de lujo”, sin voz ni capacidad de decisión.
Mendoza explicó que la adhesión boliviana al Mercosur, iniciada en 2015 por el expresidente Evo Morales, se vio interrumpida durante el gobierno de Jeanine Áñez y también por la negativa del entonces presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien se convirtió en el principal obstáculo para la ratificación del protocolo de ingreso.
Una vez que Luiz Inácio Lula da Silva anunció la ratificación de Brasil en diciembre de 2023, Bolivia debía activar los mecanismos internos para asumir su lugar en el bloque. Sin embargo, según el asambleísta, la falta de coordinación del Ejecutivo y de la Cancillería ha impedido que ese paso se concrete.
“Si uno solicita un crédito en un banco y este es aprobado, debe cumplir con los trámites de desembolso. Lo mismo ocurre con el Mercosur”, ejemplificó Mendoza. Lamentó que ni Cancillería ni los ministerios vinculados hayan mostrado la agilidad necesaria para activar reuniones ministeriales sectoriales y avanzar con el cronograma exigido por el bloque.
“Cancillería ha actuado con una irresponsabilidad inexplicable. Si no cumplimos con los plazos, incluso podríamos ser sancionados operativamente”, advirtió.

