Cochabamba, Bolivia, 9 de junio de 2025. Este lunes, Cochabamba cumple su octavo día consecutivo de aislamiento debido a los bloqueos instalados en las principales carreteras que conectan al departamento con el occidente, oriente y sur del país. Las medidas de presión, encabezadas por organizaciones sociales y sectores movilizados, exigen al Gobierno nacional respuestas urgentes ante la creciente crisis económica.
Los puntos de bloqueo, que se extienden por rutas estratégicas, han generado un colapso en el tránsito interdepartamental y han provocado una serie de afectaciones directas a la población, incluyendo el desabastecimiento de productos de la canasta familiar, combustibles y medicamentos.
A pesar de los intentos de desbloqueo realizados por efectivos de la Policía Boliviana y ahora también con el apoyo de fuerzas militares, las medidas de presión continúan, sin que hasta el momento se logre restablecer la circulación normal.
Vecinos y comerciantes expresaron su preocupación por la escasez de alimentos básicos, cuyo precio ha comenzado a elevarse drásticamente. «Los productos como el arroz, el aceite y la carne ya están escaseando en los mercados, y lo poco que llega está demasiado caro», señaló Carmen Aguilar, comerciante del mercado Calatayud.
Los sectores movilizados aseguran que sus demandas buscan frenar el deterioro económico que golpea a las familias bolivianas y acusan al Gobierno de inacción frente a la inflación, el desempleo y la falta de inversión pública.
Mientras tanto, la población en general pide al Gobierno y a los sectores movilizados que se instale una mesa de diálogo urgente. “La gente está cansada, no se puede trabajar, no hay comida, no hay transporte. Queremos una solución ya”, reclamó uno de los vecinos afectados en la zona sur de la ciudad.

