La Paz, 12 de junio de 2025 – El expresidente Evo Morales Ayma, en una entrevista, expresó su profunda solidaridad con las familias que han perdido vidas durante las recientes jornadas de movilización y represión en Bolivia. Morales afirmó que «vida es vida» y que nunca ha compartido la violencia, razón por la cual organizó un movimiento político «para evitar luchar más».
Morales atribuyó el origen de la actual crisis a la situación económica que comenzó hace dos años, marcada por la falta de combustible. Recordó haber advertido en abril de 2023 que la «exagerada subvención es un cáncer para la economía boliviana», a lo que el presidente habría respondido que «la subvención no se toca». Lamentó que no se hubiera convocado a un encuentro nacional con actores políticos, empresarios y movimientos sociales para enfrentar conjuntamente el problema, a pesar de sus reiterados pedidos públicos y personales desde 2021.
El expresidente criticó la respuesta del gobierno a las movilizaciones, señalando que la militarización y la represión solo causan más muertes y heridos. Hizo referencia a la confirmación de la muerte de un minero y otro fallecido en Tacopaya, y denunció el uso de armas de fuego por parte de la policía y las Fuerzas Armadas. Mencionó un informe sobre 18.000 estudiantes que habrían abandonado sus estudios en La Paz debido a la falta de recursos económicos de sus familias.
Morales cuestionó el «cuarto encuentro multipartidario e interinstitucional por la democracia» convocado por el Tribunal Supremo Electoral en Santa Cruz, sugiriendo que es sospechoso al ser convocado por el comité cívico de Santa Cruz, lo que le recuerda a la convocatoria de «grupo Harvard» de Estados Unidos. Acusó a este grupo de haberse comprometido ante representantes del Departamento de Estado de EE.UU. a que el gobierno boliviano «no puede devolver izquierda».
El expresidente criticó la eliminación de las elecciones primarias, afirmando que «sin primarias no hay democracia en partidos políticos o en movimiento político». Denunció la persecución, proscripción e intimidación a partidos políticos y candidatos, así como la detención de dirigentes de movimientos populares como Enrique Santos y Cucho Colavar, a quienes considera que han sido víctimas de falsas acusaciones.
Morales instó a la Asamblea Legislativa a aprobar una ley que garantice el derecho de todos los actores a participar en las elecciones, sin persecución. Propuso que la solución a la crisis radica en programas sociales y productivos, no en la represión ni la militarización, y pidió una investigación internacional sobre la situación.

