Cochabamba, Bolivia, 30 de mayo de 2025. La Federación Departamental de Fabriles de Cochabamba manifestó este jueves su preocupación por la agudización de la crisis económica y el desabastecimiento de combustible que afecta a distintos sectores del país, y no descartó sumarse a las movilizaciones impulsadas por vecinos y organizaciones sociales que exigen soluciones inmediatas al gobierno nacional.
El ejecutivo de la organización, Humberto Chavarría, señaló que la situación es insostenible para los trabajadores fabriles, quienes enfrentan constantes amenazas de despido, reducción de turnos laborales y paralización de actividades debido a la falta de insumos y carburantes. “No descartamos sumarnos a las medidas de presión en defensa de nuestros derechos y por el bienestar de nuestras familias. El gobierno debe escuchar al pueblo que está cansado de la inacción”, declaró Chavarría.
El dirigente también cuestionó duramente al máximo ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), a quien acusó de mantener una postura pasiva frente a los problemas que afectan a la clase trabajadora. “Lamentamos profundamente la actitud de la dirigencia de la COB, que en lugar de defender a los trabajadores, guarda silencio ante una crisis que ya golpea los estómagos de nuestras familias”, criticó.
Chavarría hizo un llamado a la unidad de los sectores sociales y laborales para exigir respuestas claras del gobierno sobre la crisis económica, la distribución de combustibles y las medidas que se tomarán para reactivar el aparato productivo. Además, advirtió que si no se vislumbran soluciones en los próximos días, se convocará a ampliados regionales para definir acciones concretas, incluyendo paros y bloqueos.
Mientras tanto, la tensión social continúa creciendo en el país, con movilizaciones en diferentes departamentos y una creciente presión sobre el Ejecutivo para enfrentar con eficacia la crisis económica y el descontento de las bases sindicales.

