Cochabamba, Bolivia, 2 de julio de 2025. El expresidente Evo Morales rechazó lo que considera una campaña de estigmatización contra la región del Trópico de Cochabamba y denunció un abandono institucional por parte del Gobierno central, tras las movilizaciones registradas en junio.
A través de una declaración pública, Morales aseguró que, desde esas protestas, el Ejecutivo habría ordenado el repliegue de efectivos policiales y la suspensión de servicios estatales, como el acceso a bancos y oficinas de identificación. Según su versión, hasta la fecha no se habría restablecido la presencia del Estado en varios puntos de la región, situación que calificó como un “castigo político”.
El exmandatario lamentó que la Policía solo aparezca en el Trópico cuando se trata de operativos de persecución, y no para garantizar la seguridad de las familias. Afirmó que la población de esa región ha respetado el trabajo policial siempre que este se haya desempeñado con apego a la Constitución.
Morales exigió que el Gobierno deje de utilizar medidas de presión contra las comunidades del Trópico y pidió que se restablezcan los servicios públicos y las garantías ciudadanas en condiciones de igualdad. “No queremos represión ni persecución, solo pedimos que se cumplan los deberes constitucionales con todos los bolivianos por igual”, expresó.
El pronunciamiento fue acompañado por la imagen de la portada del diario El Deber, que tituló: “Reina la violencia sin ley en el trópico cochabambino”.

