La Paz, Bolivia, 14 de julio de 2025. El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, presentó este lunes un informe preliminar que expone la magnitud de la violencia registrada durante los bloqueos y protestas de junio. El documento confirma que ocho personas murieron y 173 resultaron heridas en los enfrentamientos concentrados en Cochabamba y Llallagua (Potosí), entre el 2 y el 16 de junio.
La Defensoría atribuyó la crisis a la combinación de disputas políticas, el límite para el registro de candidaturas y el deterioro económico nacional. Callisaya señaló que la situación expuso la falta de voluntad política para evitar la confrontación, lo que derivó en vulneraciones a los derechos humanos y en daños económicos millonarios.
Entre los fallecidos figuran civiles, movilizados y policías. El informe también contabiliza 201 aprehensiones, agresiones a periodistas, ataques a personal médico y obstrucción de ambulancias. Además, identifica al menos cinco procesos penales por delitos como asesinato y homicidio, donde se encuentran involucrados incluso siete adolescentes.
La Defensoría pidió a las fuerzas políticas firmar un compromiso público para frenar la violencia y garantizar el respeto a los derechos de toda la población. Callisaya advirtió que el derecho a la protesta se deslegitima cuando deriva en el daño a terceros.

