La Paz, Bolivia, 16 de agosto de 2025. En la víspera de las elecciones, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reconoció una de sus mayores debilidades: la falta de herramientas legales para frenar la propaganda y la desinformación que circulan en redes sociales durante el silencio electoral.
El secretario de Cámara del TSE, Fernando Arteaga, admitió este sábado que el control en plataformas digitales “es un tema que todavía no tiene legislación”. La confesión llegó en un momento crítico, cuando los ciudadanos deberían estar resguardados de presiones y mensajes políticos, pero enfrentan un caudal de publicaciones que se multiplican sin freno en internet.
Arteaga describió el escenario como “muy volátil”. Lo que aparece en una red social puede desaparecer al día siguiente y reaparecer en otra, mientras usuarios falsos generan nuevas cuentas para difundir mensajes que, según alertó, pueden desinformar y hasta incidir en la decisión de los votantes.
Pese a este panorama, el funcionario apeló al criterio de la ciudadanía para discernir entre información y manipulación.

