Los vinicultores rusos siguen descorchando vinos, pese a las sanciones

En las colinas que bordean el Mar Negro se han instalado muchos rusos ricos. Y en las pasadas décadas han surgido muchas viñas en la región.

Allí se encuentra también la afamada viña rusa Abrau Durso. El principal accionista es Boris Titov, amigo y consejero de Vladimir Putin.

Solo lo mejor de Europa

Titov no escatima en gastos para la bodega que gerenta desde hace años su hijo Pavel. De acuerdo con datos de ImportGenius, un servicio de información sobre importaciones y exportaciones, la empresa vinícola adquirió lo mejor de lo mejor en toda Europa. Cepas, barricas y maquinarias de producción proceden de Italia. Las botellas de diseño, de la empresa Saverglass, vienen de Francia.

El vino favorito de Putin, según los medios de comunicación, es el tinto seco Usadba Divnomorskoe. Se lo ha servido en recepciones a visitantes de alto rango, como Alexander Lukashenko y Xi Jinping.

Los viñedos fueron plantados hace unos diez años por los dueños del fundo Abrau Durso. En 2019, la empresa Lazurnaya Yagoda, una filial a la que pertenecen los viñedos, pasó a manos de Gennadi Timtshenko, un oligarca del círculo de Putin. También tuvo participación Vladimir Kolbin, identificado por la prensa como hijo de un amigo de juventud del presidente ruso.

Asesoría enológica de Italia

Los influyentes propietarios no ahorraron tampoco en la producción del vino. Contrataron los servicios del enólogo italiano Matteo Coletti, a quien Putin concedió la ciudadanía rusa en 2021.

Pero, debido las sanciones aplicadas tras la invasión rusa a Ucrania, también los encargados de los vinos del Kremlin tienen dificultades. Por ejemplo, la empresa italiana que produce las botellas de diseño de la marca Vetri Speciali dejó de trabajar con ellos desde el inicio de la guerra.

DW