Niño de Yapacaní: dan 25 años de cárcel a hombre que lo violó y causó su muerte

A casi un año del fallecimiento del niño de Yapacaní, cuyo caso conmocionó al país entero, Miguel Ángel Salazar Téllez fue sentenciado a 25 años de cárcel. El hombre violó y causó la muerte del menor de 11 años.

El pequeño padeció varios días internado en terapia intensiva.

Miguel Ángel, de 25 años, fue condenado por el delito de violación a infante, niña, niño o adolescente con agravante, informó el fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca, citado en una nota institucional. El hombre es parte de un grupo de hermanos que ostentaba poder, violaba a niños y los ‘silenciaban’ con amenazas en Yapacaní, en Santa Cruz.

El caso se conoció el 19 de octubre de 2021, cuando el pequeño, luego de varios días de internación en el hospital Japonés de Santa Cruz, fue diagnosticado con VIH-Sida. El hermano de la víctima se enteró y presentó una denuncia formal ante la Policía contra los presuntos autores.

Meses después, el 21 de mayo de 2022, el niño le confesó a su hermano que fue agredido sexualmente desde que tenía 8 años por un grupo de cuatro hermanos que vivían cerca de su domicilio. Identificó al autor principal como Miguel.

NIÑO DE YAPACANÍ
El llamado «niño de Yapacaní» falleció la mañana del 11 de junio de 2022 en el servicio de terapia intensiva del Hospital de Niños de Santa Cruz, poco después de su cumpleaños número 11.

La pesadilla familiar comenzó en 2021, cuando la salud del menor decayó y ya no pudo ir más a la escuela ni mantenerse estable en su hogar, en el barrio Tarija de Yapacaní. Sus padres y hermanos creían que tenía anemia o leucemia, pero los médicos les hicieron conocer que fue víctima de violación. Luego de varios estudios, detectaron que le habían transmitido VIH-SIDA y estaba en la fase terminal.

El hecho fue denunciado por violación, pero sin resultados porque los autores no habían sido identificados. 

El menor estuvo unos cuatro meses en terapia intensiva y luego le dieron de alta. El 12 de abril de 2022, la Fiscalía de Santa Cruz determinó cerrar el caso y, ante esa situación de riesgo, el hermano mayor le pidió a la víctima que confiara en él y le contara quién le había hecho ese daño. El niño, quien aún estaba delicado de salud, identificó a sus vecinos, cuatro hermanos, como sus agresores.

La víctima sufrió violencia sexual durante unos dos años. Él iba a la casa de sus vecinos porque su compañera, hermana menor de los denunciados, lo llamaba para jugar y hacer las tareas. Su familia no desconfiaba ni sospechaba que “monstruos” vivían frente a ellos.

Según las investigaciones, el niño fue ultrajado por los cuatro hermanos, dos adolescentes y dos adultos (uno falleció por VIH-SIDA), que le apuntaban con un arma de fuego en la cabeza para obligarlo a callar y a volver a ese inmueble donde continuaron agrediéndolo sexualmente.

Le decían que si no los obedecía estaban dispuestos a acabar con la vida de sus padres y de sus hermanos.

El niño tenía mucho miedo. Sabía de lo que eran capaz de hacerle a él y a su familia si no actuaba como ellos querían. Dos de sus agresores están detenidos preventivamente, uno en el Centro Educativo Nueva Vida Santa Cruz (Cenvicruz), por 45 días, debido a que es menor de edad, y el otro, Miguel Ángel, fue enviado, por 180 días, al penal de Chonchocoro de La Paz.

El otro adolescente, de 15 años, implicado en el delito se encuentra en Chile y las autoridades tramitan su extradición. En tanto, Santiago S.T. murió por VIH-SIDA en 2021 en la cárcel de Palmasola, mientras cumplía detención preventiva por violación agravada a otro menor.

Fuente: Opinión